Pese al fracaso que significaron los Juegos de 1900, París fue escogida nuevamente para la organización del certamen deportivo, gracias a la recomendación del barón Coubertin, quien quería realizar los Juegos en su país de la manera en que siempre los imaginó.
Por primera vez el número de atletas inscritos superó los 3 mil, por lo que fue necesaria la construcción de una villa olímpica que albergara a los deportistas de 44 países que arribaron a la "Ciudad Luz".
Se inauguró también el uso del eslogan olímpico Citius, Altius, Fortius (Más rápido, más alto, más fuerte) y se realizó la Semana de los Deportes de Invierno, en Chamonix, evento que luego fue bautizado como los primeros Juegos Olímpicos de Invierno.
Jhonny Weismuller, nadador norteamericano que en su infancia sufrió de poliomielitis, ganó las pruebas de 100 y 400 metros y tras su llegada a Estados Unidos encarnó al primer Tarzán del cine.