1984 Los Ángeles (Estados Unidos)


Los XXIII Juegos fueron una iniciativa privada, y como tales, recibieron muy poco aporte estatal y se financiaron casi enteramente a través de aportes de empresas.

Como era de esperarse, vino de vuelta el boicot por parte de la Unión Soviética, quienes reclamaron "poca seguridad" dentro de Estados Unidos y declinaron participar. Inmediatamente, Bulgaria, Vietnam, Corea del Norte, Etiopía, Angola y Laos se borraron de los Juegos, aunque el número de atletas que no participó fue mucho menor a la de los Juegos Olímpicos de Moscú.

En lo deportivo, la gran estrella fue el norteamericano Carl Lewis, quien obtuvo medalla de oro en los 100 y 200 metros, los relevos 4x100 y el salto largo. También, se incluyó por primera vez el maratón femenino, resultando ganadora la estadounidense Joan Benoit. Sin embargo, fue la suiza Gabrielle Andersen-Scheiss, quien se llevó todos los aplausos ingresando exhausta y al borde del desmayo al estadio. La corredora demoró cinco minutos en dar la vuelta a la pista y llegar a la meta, en donde se desplomó y fue atendida inmediatamente.