29 de octubre de 2008
Pese a su discreta actuación en el lanzamiento de la jabalina, la paraguaya ahora disfruta del revuelo que causó su escultural figura en la cita olímpica.
Si bien Leryn Franco era una figura importante en Paraguay, tras su aparición en los Juegos Olímpicos de Beijing, la deportista alcanzó renombre internacional.
Y este fenómeno no pasó por el rendimiento deportivo en el lanzamiento de la jabalina, el cual fue mediocre, sino que por su llamativa belleza, que cautivó a los presentes en el Nido de Pájaro.
Bastaron algunos minutos de la paraguaya en la competencia para que fuera designada por muchos medios europeos como la más bella de la competencia olímpica.
Luego su romance con el tenista serbio Novak Djokovic en Beijing terminó por catapultar a la paraguaya a las principales portadas de los diarios.
De ahí en adelante Franco ha sacado provecho de esta exposición mediática y ha reforzado su carrera como modelo, la misma que la llevó a convertirse en Miss Paraguay 2006.
Con 27 años, Leryn ahora vive en Roma, es hincha reconocida del cuadro de David Pizarro, y mantiene una ocupada agenda con sesiones fotográficas para importantes revistas.
Hace pocas semanas fue la organizadora de la Semana de la Moda en Asunción y apareció en el sitio internet de la prestigiosa revista estadounidense Sports Ilustrated.
"El modelaje me permite poder continuar con mi carrera deportiva, los horarios son flexibles y gano muy buen dinero modelando y posando para las revistas", reconoció la propia Leryn.
Conoce a esta belleza paraguaya en la galería La escultural figura de Leryn Franco, en LaTercera.com.