14 de agosto de 2008
El nadador norteamericano logró dos nuevos récords mundiales, ganando su undécima medalla dorada y superando la marca histórica de Mark Spitz.

Michael Phelps entró a la historia.
Si estaba cerca de lograrlo, esta noche inscribió su nombre como el más grande deportista de los Juegos Olímpicos, al ganar su undécima medalla de oro en unos Juegos, esta vez en la final de los 200 metros mariposa y el relevo de la 4x200 estilo libre.
Phelps logró su cuarta medalla de oro en los Juegos de Beijing 2008 en cuatro días. Lo logró además con su cuarto récord mundial en lo que va de la competencia, llegando a la meta en un tiempo de 1:52.03, sólo seis milésimas de segundo menos que la marca anterior que él mismo había establecido en marzo de 2007 en Melbourne.
Phelps salió del partidor con una pequeña ventaja sobre el húngaro Laszlo Cseh, quien a la postre obtuvo la medalla de plata también sobrepasando el récord del mundo.
Sin embargo, había tiempo para más espectáculo del estadounidense.
No contento con ese logro, menos de una hora después, el nadador norteamericano volvió a la pista del "Cubo de Agua" para competir en el relevo 4x200 estilo libre junto al equipo de su país que integran además Ryan Lochte, Ricky Berens y Peter Vanderkaay.
Phelps fue el primero en entrar al agua y le dejó la carrera a su compañero con tres dos cuerpos de ventaja sobre su más cercano perseguidor y tres segundos bajo el récord del mundo.
A la postre el equipo norteamericano anoto un tiempo de 6:58.56, pulverizando el la marca anterior que era de 7:03.24.
El nadador norteamericano ganó así su quinta presea en Beijing y está cada vez más cerca de lograr la marca que estableció su compatriota Mark Spitz, quien en Munich 1972 ganó siete preseas doradas. Phelps busca ocho, aunque ya sobrepasó a su compatriota en la cantidad de oros logrados en toda su carrera: Spitz tiene 9 y Phelps ya suma 11.