11 de julio de 2008
Amanda Beard ganó su primera medalla a los 14 años, luego optó por la farándula y ser portada de revistas masculinas, y ahora regresa al deporte a los 26 años.
Fue la gran sensación de Atlanta '96, donde a los 14 años logró su primera medalla. Amanda Beard era esa típica niña prodigio que deslumbra en cada edición de los Juego.
Pero sus condiciones resultaron ser excepcionales y su carrera deportiva tomó un alto vuelo, junto con su gran belleza.
En los Juegos de Sydney 2000 ganó una medalla de bronce en 200 metros pecho. Dos años después se ubicó segunda del mundo en 4X100. Al año siguiente alcanzó el título mundial en 200 metros pecho, segunda en 100 metros pecho y segunda en 4X100 metros. En Barcelona 2003, además, batió el récord mundial de 200 metros pecho.
En Atenas 2004 ganó oro en 200 metros pecho y plata en 200 metros combinados. Su éxito la hizo agreedora de la chapa: "la modelo que nada".
Pero tras los pasados Juegos, Amanda optó por dejar la natación y sacarle provecho a su gran atractivo. Inició una carrera como modelo y rápidamente se transformó en una figura de la farándula estadounidense, mientras su vida íntima se tornaba más pública.
En 2006, de hecho, posó para la revista masculina FHM y al año siguiente lo hizo para Playboy. Daba la impresión que el deporte era cosa del pasado, pero este año Beard sorprendió a todos con su regreso a las piscinas.
Hace dos meses se cerró en la Universidad UCLA a entrenar bajo las órdenes de Cyndi Gallagher. Y en la final de las pruebas acceso a Beijing terminó segunda en los 200 metros braza, asegurando un puesto en los Juegos... La deportista parece destronar a la modelo.