29 de abril de 2008
En una entrevista concedida a la prensa española, el "Chino" analizó el circuito, criticó a Rafael Nadal y disparó hacía Chile: "Si te quieren cagar, te van a cagar".

Marcelo Ríos debutó con un triunfo en Barcelona.
Relajado y dentro del ambiente de camaradería que rodea al Tour de Veteranos, el chileno Marcelo Ríos concedió una extensa entrevista al diario español Mundo Deportivo durante su participación en el Champions Cup de Barcelona, aunque como era de esperarse, una vez más fue fiel a su estilo polémico y mandó algunos mensajes en diversas direcciones.
El "Chino" habló en la nota principalmente de su trayectoria como tenista profesional y de sus inicios en dicha labor, lo que según confesó "era como tirarme a una travesía que no sabía a lo que iba. En Chile no había deportistas de elite. Jamás se me pasó por la cabeza que podría ser número uno del mundo".
Respecto a la actualidad del circuito de la ATP, el "Zurdo de Vitacura" opinó que "hoy en día el tenis es más físico y de mayor potencia. Federer juega muy fácil, pero lo veo totalmente diferente", punto donde lanzó el primero de sus "disparos".
"En los torneos de mi época había gente con nombre, Becker, Chang, Agassi, Sampras, Stich... Era imposible que no te tocara uno. Hoy hay varios tipos que no digo que sean malos, pero son el 15 del mundo y no se les conoce o no llaman la atención. Antes había más nombres y un nivel más parejo", sentenció Ríos.
Dichas declaraciones no causaron tanta polémica en España, aunque cuando se le consultó por su opinión sobre el ídolo local, Rafael Nadal, la situación cambió. "Es bastante talentoso y completo a pesar de que su tenis es muy forzado y le puede acarrear lesiones", aunque después agregó que "lo que ha hecho él, es espectacular".
Finalmente, el "Chino" una vez más sacó su mejor repertorio para referirse a Chile, en especial a los medios de farándula a quienes una vez más acusa por su actitud distante hacia los medios.
"Ellos (la prensa) lamentablemente se metieron mucho en mi vida privada al principio y era la única manera de pararlo. Si uno abre una ventana para que alguien entre luego es muy difícil cerrarla. La prensa no es tan educada como acá. En Chile si te quieren cagar te van a cagar", concluyó.