30 de septiembre de 2008
El tenista cordobés fue enfático para apoyar a su ciudad como escenario de la próxima definición de la Copa Davis, en carpeta, antes de jugarla en Buenos Aires y en polvo de ladrillo.

Una polémica que bien nos gustaría tener en Chile es la que se vive por estos días en el tenis argentino, puesto que Buenos Aires y Córdoba se pelean por ser la sede de la final de la Copa Davis que disputarán ante España, aunque hoy la última opción sumó un "patrocinante" de peso: David Nalbandián.
La primera raqueta nacional, cordobés de nacimiento, se mostró enfático para apoyar a su ciudad natal como escenario del decisivo duelo ante los hispanos, ya que en ella se jugaría sobre carpeta, mientras que en la capital transadina se disputaría en arcilla.
"Es muy fácil hablar de afuera. Ahora, si quieren que perdamos la final, le damos nomás y jugamos en polvo de ladrillo", sentenció el 7° de la ATP, quien apoya firmemente la opción del Estadio Orfeo por sobre al Parque Roca, la carta bonaerense.
"Hay muchos intereses en juego y cada uno quiere que en su ciudad o provincia se juegue la final", apuntó Nalbandián insistiendo en llevarla a Córdoba donde "ya en los últimos tres fines de año se jugaron Indoor Masters" (él ganó los dos primeros).
De esta forma, al estadio Orfeo sólo le queda el Luna Park como competencia, aunque en las última horas apareció el estadio Islas Malvinas de Mar del Plata, la cual contaría con el apoyo de Tandil, lugar de donde es oriundo Juan Martín del Potro, el número dos de los argentinos.
"Es la superficie en que mejor se rinde. Tanto (Juan Martín) Del Potro como en mi caso estamos bien allí, y a su vez es la más adversa para los españoles", concluyó Nalbandián, insistiendo nuevamente por su ciudad natal.