20 de agosto de 2008
Haciendo dupla con Stanislas Wawrinka, el todavía número uno del mundo se quedó con la medalla de oro tras superar a los suecos Johansson y Aspellin.

El suizo Roger Federer consiguió su ansiada medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing, aunque en la modalidad de dobles, tras vencer junto a su compañero Stanislas Wawrinka a los suecos Thomas Johansson y Simon Aspellin con parcilaes de 6-3, 6-4, 6-7 (4) y 6-3.
Tras casi tres horas de partido, los helvéticos superaron a sus adversarios, tras lo cual el todavía número uno del mundo celebró con todo. Se abrazó junto a su compatriota y juntos se volatearon por el suelo, en una celebración similar a la que tuvieron Nicolás Massú y Fernando González hace cuatro años.
Precisamente, la pareja suiza toma el relevó de la dupla chilena, que en la capital china estuvo lejos del nivel que mostraron en Atenas, cuando ganaron el oro. De hecho, en esta ocasión se despidieron en la primera ronda tras perder ante una dupla rusa.
Federer, por su parte, que el lunes próximo dejará el tope de la clasificación mundil, obtiene así su premio de consuelo. Le dolió en demasía su prematura eliminación en Beijing, ante el estadounidense James Blake en cuartos de final.
Tras esa derrota, se concentró en el dobles, y junto a Wawrinka abrochó el oro. Entre los damnificados por su juego estuvieron, en semifinales, los hermanos estadounidenses Bob y Mike Bryan, primeros del circuito, que hoy alcanzaron el bronce tras superar a los franceses Arnaud Clement y Michael Llodra.