8 de mayo de 2008
"O Verdao" derrotó 5-0 al Ponte Preta en la final del torneo estadual. El "Mago" anotó un golazo y dio la asistencia en otro, celebrando así su primer y, quizás, último trofeo en Brasil antes de volver a Europa.

Jorge Valdivia festeja con la bandera chilena en la mano la obtención de su primer título en Brasil.
El 1-0 de la ida los tenía con la confianza, aunque igual los nervios de rematar una final de local ante una hinchada fiel que agotó las entradas para este duelo en sólo horas, pero ni en la mente del más optimista estaba el 5-0 con que Palmeiras derrotó al Ponte Preta para coronarse campeón del Campeonato Paulista.
Los primeros minutos de partido fueron nerviosos. Especialmente para el chileno Jorge Valdivia, que tenía a un paso la opción de alzar su primer y, quizás, último trofeo en Brasil debido a la gran cantidad de ofertas que "O Verdao" maneja por él que eventualmente lo llevarían de vuelta a Europa en los próximos meses.
Pero la supremacía "italiana" fue superior desde el comienzo. A los 19, Leandro mete un pase cruzado de tiro libre hacia la izquierda, que Joao Paulo desvía y que tras dar en el defensa Ricardo Conceiçao terminó por darle la ventaja a los locales, que ya comenzaban a saborear el título.
El segundo tanto palmeirense lleguó a los 33' tras una arremetida de Elder Granja desde la derecha, balón cruzado para Alex Mineiro que de cabeza se anticipa a la defensa del Ponte Preta para decretar el 2-0 con el que se fueron al descanso.
El inicio de la segunda mitad, quizás fue más apretado que el comienzo del partido, pero una arrancada del "Mago" a los 28' desde la mitad de la cancha superando marcas y encarando con un "regate" ante la salida de un defensor, clavó un remate perfecto al primer palo que dejó sin chances al portero Aranha.
De ahí para adelante vino el "festín" de "O Verdao". Primero Valdivia mete un pase preciso para que Martínez decretara el 4-0, pese a los reclamos por posición de adelanto de los defensores del Ponte Preta. Finalmente, Alex Mineiro recupera un balón en la salida del área rival y con un toque sutil define ante la salida del portero.
Los minutos finales de partido estuvieron de más. La torcida palmeirense no paró de gritar y los jugadores así lo hacían sentir, dándose el lujo de desperdiciar varias ocasiones para hacer aún más humillante la goleada.
De esta forma, Jorge Valdivia celebra su primer trofeo en el extranjero, triunfando en Brasil y muy probablemente convirtiéndose en el mejor jugador del certamen estadual, lo que acrecentaría aún más sus severas opciones de migrar al fútbol del Viejo Continente, para dolor de los hinchas del ahora campeón del torneo Paulista.