11 de noviembre de 2008
El nacional quedó fuera del clásico del fin de semana ante Lazio por suspensión, justo en un duro momento de su equipo, que marcha en los últimos lugares de la Serie A.
Un difícil momento, quizá el más complicado desde que llegó a Roma, vive el volante nacional David Pizarro, que junto a su equipo no pueden salir de las últimas posiciones del torneo italiano.
Los capitalinos marchan en los últimos puestos de la Serie A con apenas ocho puntos, justo en la previa del clásico que se disputará este fin de semana ante Lazio.
Pero la mala suerte nuevamente está de lado del chileno, pues se perderá dicho confronte por acumulación de tarjetas amarillas (le mostraron amarilla en el último minuto del tiempo regular ante Bologna), algo que lo dejó muy disgustado.
"Es la cosa que más me amarga, aunque en este momento todo nos está saliendo mal", especificó escuetamente "Pek" según consigna el periódico Il Tempo.
El chileno recibió cartulina amarilla en el duelo ante Bologna, que le empataron en los descuentos, debido a un autogol del volante brasileño Cicicho, situación que resume la mala suerte del equipo dirigido por Luciano Spalletti.
Roma necesita quedarse con el triunfo ante los laciales, pues una derrota podría generar la salida de Spalletti, que tuvo un "nuevo aire" gracias al triunfo de la semana pasada ante Chelsea, por la Champions League.