25 de abril de 2008
En Bolivia asumen que las pérdidas económicas de no jugar en la Paz sobrepasarán los US$ 3 millones, debido a venta anticipada de abonos y contratos por sponsors.

Hernando Siles de La Paz fue vetado por la FIFA.
Muy molestos continúan estando los dirigentes del fútbol boliviano, luego que la FIFA ratificara el veto a La Paz para disputar partidos eliminatorios, debido a la altura.
Y desde la Conmebol anunciaron que tratarán de llevar el tema al consejo de la FIFA, pero desde ya se prevé un oscuro panorama para la federación de ese país, que asumirá millonarias pérdidas por el cambio de ese escenario.
En ese sentido, el vicepresidente de la entidad, Mauricio Méndez, ratificó que serán al menos US$ 3 millones los que perderá su federación, debido al cambio de estadio (de menor capacidad), que se suma a los contratos adquiridos con anterioridad.
"No me quiero imaginar de un cambio de sede. Aquí no se trata de si Carlos Chávez me cae bien o si Mauricio Méndez es un buen tipo. La Federación tendrá una millonaria pérdida en caso de un cambio de escenario para las eliminatorias", afirmó Méndez.
"Hay contratos que se tienen que respetar, seguro que las empresas que pagaron por los partidos en La Paz nos crearían problemas, es algo inimaginable", acotó el dirigente.
Otros problemas que deberían enfrentar son la venta anticipada de abonos y la sponsorización del evento. En ese sentido, el gerente general de la FBF, Alberto Lozada, confirmó que se vendieron aproximadamente 4.200 abonos, los que se tendrían que devolver.
"El problema está en el divisionismo de la gente que piensa que no se hará nada; a pesar de ello pienso que vamos a jugar las eliminatorias en La Paz", sentenció.