28 de octubre de 2008
Cinco mil personas celebraron hasta altas horas de la madrugada el ascenso del equipo en la Plaza de Armas, hecho que culminó sin mayores incidentes.
La ciudad de Curicó está paralizada con los festejos del equipo, después del título que el conjunto "tortero" logró ayer tras doblegar a Puerto Montt por la cuenta mínima, y que le otorgó el título a falta de una fecha para el fin del torneo.
Y las celebraciones comenzaron de inmediato tras el pitazo del juez Eduardo Ponce, momento en que más de cinco mil personas llegaron hasta la Plaza de Armas de la ciudad, lugar al que arribó el bus con los jugadores, quienes se fueron directamente a la celebración después del encuentro.
Cuando llegó el bus al lugar, un par de futbolistas se subieron al techo del vehículo, para así sentir más de cerca el apoyo de los hinchas. Cabe destacar que muy cerca de la Municipalidad de Curicó se instaló un escenario, con el objetivo de rendirle un homenaje al equipo de Luis Marcoleta.
La familia acudió en masa a los festejos, donde hay poco contingente policial, pero reinan los cánticos, petardos y antorchas, hecho que finalizó sin mayores incidentes.