25 de octubre de 2008
Gabriel Perrone optó por dar un paso al costado ante la mala campaña del equipo en el torneo local.
El entrenador argentino Gabriel Perrone renunció hoy a la dirección técnica del Deportivo Cuenca ecuatoriano y explicó que la decisión fue producto del malestar en la plantilla por la falta de resultados.
"Esto (la renuncia) era algo que, como cuerpo técnico de Deportivo Cuenca, veníamos madurando desde hace tiempo, porque hace rato veníamos con malestar bastante grande, con un desgaste, por lo que preferimos dar un paso al costado", dijo Perrone en una entrevista con el Canal Uno de televisión.
"Siento que, esté o no esté, será exactamente igual, porque los jugadores están pensando en otra cosa, con justa razón y todos estamos iguales, viviendo momento difíciles. Creo que ésta era la mejor salida", resaltó.
El entrenador insistió en que era preferible dimitir, por considerar que "era lo mejor en este momento", y añadió que su salida "es un mal menor por la infinidad de problemas" que hay en el club.
Perrone no precisó las razones concretas de su renuncia, pero fuentes de Deportivo Cuenca señalaron a Efe que se debió a los problemas que vive la plantilla debido a los atrasos en el cobro de salarios.
El cuadro cuencano afronta una serie de dificultades económicas, que ocasionaron la salida de varios jugadores al término de la primera etapa y también de algunos directivos.
El Deportivo Cuenca ocupa los últimos puestos de la tabla de posiciones de la liguilla final, de la que saldrá el campeón de la actual temporada.