21 de octubre de 2008
Luego de la derrota ante Boca, el portero Marcelo Ojeda y el zaguero Eduardo Tuzzio casi se trenzaron a golpes. Además, Diego Simeone no le habla al plantel.

River Plate atraviesa su peor momento. Acaba de perder el Superclásico ante Boca Juniors (0-1) jugando de local y más encima con un jugador más, resultado que los dejó en el último lugar de la tabla del torneo Apertura, en el que su peor arranque de la historia.
Como si todo eso fuera poco, el escenario se complicó aún más tras el término del duelo ante el archirrival. Según consigna hoy la prensa transandina, la caída trajo consecuencias en el camarín "Millonario", con dos jugadores que casi se van a los combos y con el técnico Diego Simeone en silencio. Por todo eso, se habla de una "interna caliente".
Los futbolistas en cuestión son el portero Marcelo Ojeda y el defensor Eduardo Tuzzio. La pugna comenzó durante el partido, en el mismo momento que Lucas Viatri anotó el tanto que le dio el triunfo al cuadro "xeneize", cuando el portero reprochó el error del zaguero, quien estaba designado como marcación del delantero.
"Estamos boludeando. Nos hacen un gol de cabeza y después todo el mundo me sale a pegar a mí porque dicen que soy un arquero bajo... Estoy harto de que me caguen a goles. ¡Cómo lo dejamos cabecear a Viatri! La puta que los parió", señaló en la misma cancha el ofuscado "1" de River Plate, según consignó el diario deportivo Olé.
El intercambio de palabras se extendió hasta el camarín donde estuvieron cerca de trenzarse a golpes. "No llegaron a tanto porque algunos compañeros intervinieron. Fue una discusión fuerte, porque Marcelo estaba muy caliente por la jugada del gol", relató al mismo medio uno de los integrantes del plantel.
"Desde afuera se escuchaban gritos e insultos, pero no vimos nada ni nos enteramos de lo que pasó", sostuvo un directivo que estaba fuera del vestuario. Mientras, dentro hubo otras recriminaciones. "Tuzzio y Ojeda no fueron los únicos. Marcelo era uno de los más sacados, pero hubo muchos reproches. El clima estaba peor que después de la eliminación de la Copa con San Lorenzo", completó el jugador.
SIMEONE NO HABLA
Como si este oscuro panorama no fuera suficiente, se suma la decisión del técnico Diego Simeone de no hablar con el plantel. No lo hizo tras el final del Superclásico, cuando se encerró a conversar con su cuerpo técnico y algunos dirigentes del ex cuadro de Alexis Sánchez, y tampoco lo hizo ayer cuando se reencontraron en la práctica en Ezeiza.
"'¿Y qué nos va a decir?', señaló uno de los jugadores tras ser consultado sobre la situación, interpretando la mudez de DT como el peor reproche", completó Olé.