16 de octubre de 2008
El chileno fue una de las figuras en el duelo de reservas ante Craque Sports (2-1), pero debió ser reemplazado antes del término del primer tiempo, pues no pudo soportar el calor.

De manera muy positiva continúa la adaptación futbolística de Mauricio Pinilla en Vasco da Gama. Y lo pudo demostrar ayer, pues fue una de las buenas figuras de su equipo, en el partido de reservas ante el Craque Sports que ganó su equipo por 2-1.
Incluso el chileno antes de los 20 minutos anotó la apertura de la cuenta para su equipo, lo que desató la buena impresión del técnico Renato Gaúcho, lo que se sumó a la asistencia para el tanto de Alan Kardec.
Sin embargo, no contaba con el inesperado problema estomacal que sufrió, debido al intenso calor de Río de Janeiro, lo que provocó su salida antes del término del primer tiempo, sufriendo de vómitos en el camarín.
El ariete nacional, que ya ha bajado más de cuatro kilos desde su llegada a Río, no jugaba un partido desde noviembre de 2007, lo que se sumó a la marcada diferencia de temperatura entre Escocia (su última estación) y Brasil.
"En la mañana (de ayer) me quejé con el doctor, pues me sentía un poco mal. En la tarde tampoco estaba muy bien, pero igual quise estar. El calor es muy grande. Pero estoy en el peso ideal y a disposición del entrenador", indicó Pinilla tras sufrir el inconveniente.
Sin embargo, tal situación podría pasarle la cuenta, pues el técnico podría no considerarlo para el clásico del fin de semana ante Flamengo, pese a que su deseo es hacerlo debutar.
"Quiero convocarlo, pero salió del entrenamiento con dolores de cabeza y vomitó. ¿Ahora qué hago? El domingo tenemos una guerra, y necesito que todos los jugadores estén preparados", especificó el DT.