1 de octubre de 2008
El recinto de Salvador de Bahía fue protagonista de una tragedia en noviembre de 2007, cuando parte de una tribuna se desplomó sobre el público.
Las autoridades deportivas del estado brasileño de Bahía propusieron hoy a la FIFA jugar partidos del Mundial de 2014 en el estadio de Salvador, escenario que en noviembre pasado de una tragedia que costó la vida a siete personas al derrumbarse una grada.
El 26 de noviembre de 2007, durante un partido de Tercera división entre el Bahía y el Vila Nova, parte de la tribuna superior del estadio Fonte Nova se desplomó bajo los pies de un grupo de aficionados, que se precipitó desde una altura de veinte metros, lo que además de los muertos causó cerca de 40 heridos.
Tras la tragedia, el gobierno regional anunció su demolición, para que no se volviera a repetir un fallo estructural como el ocurrido aquel día.
No obstante, el jefe de gabinete del gobierno regional, Fernando Schmidt, confirmó hoy que se va a mantener el estadio construido en los años '50 y que se invertirán cerca de 200 millones de reales (unos 105 millones de dólares) en su total remodelación.
Schmidt garantizó que el proyecto tendrá en cuenta "en primer lugar", la seguridad.
El nuevo estadio aprovechará parte de la estructura existente, tendrá como base el AWD Arena de Hannover utilizado en el Mundial de Alemania de 2006, y aumentará su capacidad hasta los 60.000 asientos, según el político.
"Tiene enormes semejanzas con el Fonte Nova", explicó Schmidt a periodistas, durante un seminario en Río de Janeiro en el que las ciudades candidatas presentan sus proyectos a la FIFA.
En total, hay dieciocho ciudades aspirantes a albergar partidos del Mundial, pero el máximo organismo del fútbol escogerá entre diez y doce sedes definitivas.
Al lado de Río de Janeiro, Sao Paulo, Porto Alegre, Belo Horizonte y Brasilia, Salvador es una de las metrópolis que, en principio, parte con ventaja para ser elegida, puesto que ya recibió una visita de los inspectores de la FIFA.
Además, se postulan las ciudades de Fortaleza, Natal, Recife y Maceió, en el noreste; Manaos, Belén y Río Branco, en la región amazónica; Curitiba y Florianópolis, en el sur; Cuiabá, Campo Grande y Goiania, en el centro y oeste del país sudamericano.