19 de septiembre de 2008
Los principales medios "guaraníes" cuestionaron duramente los desmanes que obligaron a suspender el encuentro por Copa Sudamericana.

La prensa paraguaya critica hoy con dureza los desórdenes protagonizados por los seguidores del Olimpia, que hirieron a pedrada a un asiste arbitral en el partido de la Copa Sudamericana entre ese equipo y Universidad Católica de Chile.
"Criminal agresión al línea en una noche funesta del fútbol", "Bochornosa despedida" y "Bochornoso 'juego' en eliminación de Olimpia", titulan los diarios asunceños, cuyas secciones deportivas acaparan imágenes de la agresión sufrida por el asistente boliviano Jorge Calderón.
El encuentro fue suspendido en el minuto 85 por el árbitro boliviano René Ortubé después de que Calderón acusara el impacto de una piedra lanzada desde los graderíos por los hinchas de las denominadas 'barras bravas'.
Hasta ese momento, ambos equipos igualaban 2-2, por lo que el Universidad Católica se clasificó a los octavos de final gracias a la goleada por 4-0 que obtuvo en el encuentro de ida, en Santiago.
"Los olimpistas se despidieron de la Copa Sudamericana a patadas, moquetes (trompadas), pedradas y ¡tumbaron a un árbitro", expresa el tabloide Popular, que inserta en la portada una foto de Calderón, ensangrentado y tendido en el césped.
El rotativo destaca que los aficionados del Olimpia "primero se pelearon entre ellos y después se tomaron con el asistente", a quien los médicos le practicaron siete puntos de sutura.
"Más que un partido de fútbol, lo de anoche pareció una cantera, por la cantidad de piedras caídas. Un arsenal de proyectiles fue lanzado en pleno campo de fútbol, el árbitro Ortubé, incluso, debió haber suspendido más temprano", señala Ultima Hora.
Para Abc Color, el espectáculo vivido "fue lamentable" y afirma que además de los incidentes entre los aficionados, con varios contusos y heridos, hubo "una mala labor arbitral y todo concluyó con la agresión del asistente".
La Nación también indica que Ortubé debió suspender el choque mucho antes de la agresión y considera que la falta de tacto del cuarto árbitro, el paraguayo Antonio Arias, para manejar el sector de las bancas "tuvo su punto culminante" con el proyectil que impactó en la cabeza de Calderón.
El presidente del Olimpia, Oscar Paciello, pidió disculpas por lo ocurrido y de ello atribuyó cuota de responsabilidad a Arias, quien "incitó a la violencia", según el dirigente.