21 de abril de 2008
El chileno desató la fiesta en la Palestra Italia al anotar el 2-0 ante Sao Paulo, marcador con el que superaron la derrota de 2-1 en el duelo de ida. El domingo juegan por el título ante Ponte Preta.

Jorge Valdivia marcó el 2-0 para Palmeiras.
La tarea era complicada. En el duelo de ida, Sao Paulo había vencido por 2-1 a Palmeiras con un gol anotado con la mano por Adriano. De pronto, el gran favoritismo del "Verdao" parecía diluirse, hasta que apareció la magia de Jorge Valdivia, para sellar el triunfo por 2-0 en la vuelta y llevar a su equipo a la final del Paulista.
El encuentro tuvo de todo, fiel a la pasión con que se vive un clásico de este nivel en Brasil. Antes del inicio del encuentro, la barra del "Tricolor" rayó los ingresos del Palestra Italia y lanzó pintura al recinto del rival.
En un ambiente de mucha tensión, el duelo comenzó con Valdivia soportando una férrea marcación. Sao Paulo salió a contener, pero esta fórmula se desplomó con un notable gol de Leo Lima, a los 22 minutos. Un potente remate de distancia que superó a la zaga del "Tricolor".
Un tanto que cambió el trámite del partido, pues los visitantes se vieron obligados a salir a buscar el empate. Rápidamente empezaron a aparecer los espacios en la defensa de Sao Paulo y también el juego brusco contra Valdivia.
El chileno ganó más protagonismo y también empezó a recibir golpes, a tal punto que André Dias se fue expulsado tras una falta al "Mago".
Pero aún quedaba más del ex Colo Colo, porque cuando el "Tricolor" estaba volcado sobre el arco del "Verdao", Valdivia aprovechó un contragolpe para marcar el 2-0, a los 83'.
Ahí se desató la locura y, para colmo, se cortó la luz. Pasaron varios minutos hasta que se reinició el encuentro, pero ya todo estaba definido. Palmeiras y Valdivia tendrán su primera final, cuyo partido de ida se disputa el próximo domingo ante Ponte Preta.