27 de junio de 2008
El futuro del "Burrito" dependerá del "compromiso que asuma y la charla que mantenga conmigo, el cuerpo técnico y sus compañeros", dijo el dirigente.

El presidente de River Plate, José María Aguilar, no se atrevió hoy a asegurar la continuidad del delantero Ariel Ortega, quien el domingo pasado anunció que se iba del equipo por sus desavenencias con el técnico Diego Simeone.
"Dependerá de las ganas que tenga, el compromiso que asuma y la charla que mantenga conmigo, el cuerpo técnico y sus compañeros", sostuvo Aguilar en declaraciones a la radio local Del Plata.
La polémica entre Ortega y Simeone terminó de estallar el domingo, cuando el 'Burrito' dijo a varios medios periodísticos que se iba de River "por culpa del cuerpo técnico".
"(Simeone) Es un vigilante mala leche", aseguró el delantero antes de destacar que estaba cansado de que el técnico lo usara, horas después de ser excluido de la convocatoria para el partido ante el Banfield, en el que River celebró el título de campeón.
Algunas versiones indicaban que Ortega, que ha reconocido su adicción al alcohol, había acudido "en malas condiciones" al entrenamiento del sábado, motivo por el cual el técnico había decidido ni siquiera concentrarlo con sus compañeros.
No obstante, el futbolista, de 34 años, dijo que no había tenido una nueva recaída y muy enojado insistió en sus deseos de marcharse del equipo en el que es idolatrado por sus hinchas.
El presidente del club afirmó hoy que River le tiene "mucho cariño" a Ortega y destacó que la semana próxima se reunirá con él para decidir su futuro.
"Mantengo el trato con Ariel y ya conversaremos. Para la gente de River es una figura emblemática, para la directiva es un jugador importante y para el entrenador una figura clave. Además es patrimonio de club", resumió Aguilar.
El dirigente se reunió en las últimas horas con el "Cholo" Simeone y ratificó el poder de decisión del entrenador para incluir o excluir del equipo a Ortega, según las circunstancias.
La prensa deportiva dijo, sin embargo, que el técnico espera una disculpa de Ortega.
El delantero tuvo reiteradas faltas a los entrenamientos el año pasado, cuando a River lo dirigía Daniel Passarella, una de las personalidades del fútbol que más le apoyó para que el jugador iniciara un tratamiento para intentar recuperarse de su adicción.