12 de abril de 2008
El entrenamiento sólo duró un poco más de 40 minutos, debido al ingreso de barristas de la "U", en el llamado "banderazo", que se produce antes del Superclásico.

Los hinchas alientan a sus jugadores
Un poco más de 40 minutos pudo entrenar el plantel de Universidad de Chile, luego que barristas ingresaran al Caracol Azul en el tradiconal "Banderazo", con miras al Superclásico de mañana.
El hecho no produjo molestias en los jugadores, puesto que la mayoría del plantel azul calificó la presencia de los hinchas como un apoyo al equipo.
A pesar de ello, se esperaba que se produjera este hecho, por lo que se determinó iniciar la práctica a las 09.30.
Uno de los que habló fue el gerente de los azules Johnny Ashwell, quien indicó que es normal que exista la presión de este tipo.
"La presión que existe es enorme pero es un tema predecible. Hay que aguantar la situación. ¿La práctica? Terminó cuando se tuvo que terminar", indicó el directivo.
Tras la práctica, habló escuetamente el técnico Arturo Salah, quien especificó que "es un partido clave y esperamos hacer las cosas bien".
Por su parte, el zaguero Nicolás Larrondo aseguró que los barristas se exceden en algunas ocasiones, tal como ocurrió en este caso.
"Se exceden un poco, pero es normal que pase esto. Estamos acostrumbrados, nos justa tener el apoyo de la gente. Esperamos levantar con Colo Colo", dijo el zaguero.
Mientras que José Contreras agregó que "la idea es mantenernos lo más arriba posible y sería importante obtener un triunfo. Llegar a la Sudamericana depende exclusivamente de nosotros", especificó.