19 de junio de 2008
El delantero peruano criticó duramente el árbitro chileno que lo expulsó en el 6-0 conseguido en su visita ante Uruguay. "Los chilenos nos roban el pisco, la papa y ahora nos roban el partido", disparó.

Absolutamente desencajado y con mucha ira fueron las declaraciones del delantero peruano Paolo Guerrero para referirse al árbitro chileno Pablo Pozo, que anoche lo expulsó por insultarlo tras cobrar penal por falta suya sobre Godín, que significó el segundo tanto uruguayo en lo que fue finalmente una goleada por 6-0.
"Los chilenos nos roban el pisco, la papa y ahora nos roban el partido", dijo Paolo Guerrero, delantero de la selección peruana sobre la actuación del árbitro nacional.
"Me parece raro que nos pongan un árbitro chileno. Fue muy injusto conmigo en varias jugadas. A este partido debieron ponernos un juez brasileño o argentino", añadió el ariete del Hamburgo de Alemania.
Guerrero, agregó molesto que no hay dirigencia en Perú que se preocupe por el arbitraje "porque vemos el árbitro que nos tocó, ¿no se dan cuenta?, los chilenos nos roban todo y ahora nos roban el partido".
La justificación de Pozo para la expulsión del delantero incaico pasa por el lenguaje ofensivo que éste habría usado, lo que motivó su tarjeta roja. Así lo confirma la prensa peruana, donde se asegura que su compatriota le habría dicho "hijo de pu**" al juez, insultos que reiteró varias veces cuando se retiraba rumbo al camarín.
"Ese árbitro nos cag* la vida con la expulsión y el penal, porque desde ahí se vino todo abajo. Sentí vergüenza por la derrota. Respeten este momento", aseveró Guerrero momentos después de terminar el partido.