21 de octubre de 2008
El británico reúne las 12 canciones favoritas de su discografía en iSelect, abarcando desde 1972 a 1987.

Por extraño que parezca, los artistas casi nunca eligen las canciones de sus recopilatorios: es la discográfica, la que decide qué es "the best of" y qué no. Es por eso que, salvo en casos contados, las compilaciones funcionan bien como resumen de lo más popular, pero pocas veces ponen el foco en tesoros poco conocidos y especialmente queridos para sus autores.
Algo así ocurría con los resúmenes de la carrera de David Bowie hasta la publicación de iSelect. El londinense eligió las canciones favoritas de su repertorio para un CD que se regalaba con el diario británico Mail on Sunday, pero la demanda fue tal que su discográfica, EMI, ha decidido publicarlo en el resto del mundo.
Salvo el tema que abre el disco, Life on Mars, no hay grandes hits en la selección. Bowie prefiere sacar a la luz temas menos populares, aquellos de los que afirma "no cansarse nunca". Y para no dispersarse, prescinde de su prehistoria mod y de sus dos primeros álbumes, y también de su trabajo de las dos últimas décadas, para centrarse en la época que va del Hunky dory (1971) al Never let me down (1987).
Los ochenta empezaron bien para Bowie, con el que posiblemente sea su último gran álbum, Scary monsters (1980), representado aquí no por su funerario número 1 Ashes to ashes, Teenage wildlife. Pero algo se torció a partir de entonces. El británico se olvidó del riesgo y mutó hacia un sonido cada vez más estándar.