25 de julio de 2008
El músico estadounidense estuvo más de dos horas en el escenario del teatro Caupolicán recorriendo sus éxitos.
Cuando los acordes de la guitarra de Joe Satriani comienzan a sonar, quedan pocas dudas por despejar sobre lo que viene. Un público rendido ante la ejecución perfecta de los interminables éxitos del neoyorquino y la promesa cumplida de ver un show que ha recorrido el mundo recibiendo todo tipo de elogios.
Anoche el teatro Caupolicán fue el punto de reencuentro entre Satriani y su público. Para los fanáticos fue simplemente la renovación de los votos de fidelidad con un músico que se estimula con la energía de la gente y recorre su repertorio con la comodidad de saber que esta soltando un hit tras otro.
Una vez más, sus tapping a dos manos fueron los grandes protagonistas de la noche, haciendo gala de su depurada técnica, es que tanto molesta los críticos que lo señalan como un músico que abusa de sus recursos. Pero el teatro casi lleno aplaudió de pie todos y cada una de sus escalas.
Professor Satchafunkilus and the Musterior Of Rock, su último disco, fue el eje de su primera hora de show, dando paso luego, a su conocidos éxitos.
El clásico Summer Song, de su disco Surfing with the Alien de 1987, fue el bis perfecto para una noche plagada de rock y acordes.
Para los fanáticos los votos se renovaron y para los que se acercan por primera vez a su música en vivo, fue simplemente una bienvenida al planeta de Satriani.