latercera.cl

24 de noviembre de 2008

CULTURA

El provocador arte de Jan Fabre llega a Chile

El autor belga presenta desde hoy una retrospectiva de su excéntrica obra en el MAC, aquella marcada por la polémica y el reconocimiento internacional.

Alejandra Zúñiga C.


21/11/2008 - 15:15

Animales embalsamados, huesos e insectos. Lo que para la mayoría puede no tener relación directa o, por lo menos, amigable, en las manos del artista belga Jan Fabre (Amberes, 1958), se transforma en la materia prima de su obra, la que desde hoy se puede ver en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC), con una retrospectiva de sus últimos 30 años. La muestra de un trabajo no menos polémico ni excéntrico, que lo ha llevado a elevarse como uno de los más importantes representantes de su generación, la denominada vanguardia flamenca de los 80.

"¿Cómo cuestionar a una sociedad aburrida de pensar, de preguntarse, sin shockearla?", dice el artista sobre la dirección que desde un inicio ha guiado su obra, y que lo tiene desde su juventud experimentando con poco ortodoxos métodos y materiales, entre los cuales no han faltado nunca insectos, restos humanos y referencias a la muerte, con el objetivo claro de lograr en el público una respuesta sincera y espontánea.

Pese a que la primera aproximación del espectador a esta obra corre el riesgo de quedarse entrampada sólo en la forma, en los elementos con los que está creado, hay detrás de todo ello un entramado sustento teórico así como un profundo interés por transmitir ideas que van más allá de su materialidad. Una serie de discursos que conforman el universo Fabre y que se basan principalmente en las ideas del cambio constante, el desarrollo del cuerpo humano posmoderno y la concepción animal del hombre, temáticas que han sido abordadas por el autor a través de sus trabajos en escultura, pintura, dramaturgia, actuación y performance, donde esta última es una de las primeras disciplinas que Fabre exploró, con conocidas actuaciones como aquella en la que pedía dinero al público para luego, con los billetes reunidos en fajos, hacer una pequeña fogata y con las ceniza resultantes dibujar.

Así, este interés por la transformación de las cosas, que se inició con su gusto por la entomología, se ha desarrollado aparejado a su trabajo, ya sea a través de las reflexiones en torno al cuerpo, la muerte, el sexo o el cerebro.

Una de sus últimas polémicas se debió a las obras que componían la retrospectiva que en abril pasado le dedicó el Museo del Louvre, Francia. Aunque en ella estaba representado el clásico mundo Fabre: lápidas, cabezas de búhos cortadas y calaveras hechas con insectos, había también un gusano gigante que se convirtió en la mayor atracción de la muestra al ser colocado frente a un cuadro de Rembrandt. Acto de sacrilegio para algunos, vanguardia para otros y "terrorismo poético" para el autor.

FABRE Y CHILE
No es la primera vez que las obras visuales de Jan Fabre llegan a Latinoamérica -antes se había presentado tres veces en la Bienal de Sao Paulo-, pero sí es la primera vez que lo hacen en una muestra individual.

La exhibición que hoy se inaugura en el MAC presenta 21 de sus obras entre las que se podrán ver las calaveras recubiertas de insectos, los estudios de fluídos humanos (sangre, lágrimas y semen), las instalaciones de animales muertos y las esculturas de huesos humanos, todo lo cual se reúne bajo el nombre de Umbraculum para Santiago de Chile, un Lugar en la Sombra para Pensar y Escribir.

"Hay partes importantes del pensamiento, de investigación, que están plasmados en el trabajo, como la idea de la parte interna y externa del esqueleto, el tiempo pasado, el presente y el futuro", dice sobre la muestra, y agrega, "el concepto Umbraculum también viene a ser para mí un concepto de museo, un espacio lejano del poder de la economía, de las fuerzas de producción; es un espacio para pensar, para soñar, al igual que el teatro. Todo esto se plasma bajo el amparo de esta invención que es el Umbraculum".

De igual forma, en enero del 2009, Fabre volverá a Chile para el estreno mundial de su obra La Orgia de la Tolerancia,  en el marco de la 16° edición del Festival Teatro a Mil. Se trata del tercer montaje que presenta en el país con su compañía, luego de sus visitas del 2005 y 2006 al mismo encuentro teatral.