6 de noviembre de 2008
El popular autor de thrillers adaptados por Hollywood murió ayer de cáncer en Los Angeles. En su carrera vendió más de 150 millones de libros.

La muerte del escritor Michael Crichton, creador de la novela original que hizo que los dinosaurios revivieran en pleno siglo XX de la mano de Steven Spielberg, deja a EE.UU. sin uno de sus novelistas más exitosos.
Autor, director, guionista, productor y médico, el multifacético Crichton (Chicago, 1942) vendió más de 150 millones de ejemplares de obras, como Congo, Esfera, Jurassic Park, Sol naciente y El mundo perdido, las que contaron con adaptaciones cinematográficas muy populares, y cuyas temáticas generales eran la ciencia ficción, la tecnología y la medicina.
El célebre escritor, que falleció ayer a los 66 años tras una batalla contra el cáncer, deja como legado un conjunto de 25 novelas de ficción y cuatro de no ficción, siendo Next (2006) su último trabajo literario, una aventura por la supervivencia en un mundo dominado por la investigación genética y la avaricia de las corporaciones.
Su primer gran trabajo fue La amenaza de Andromeda (1969), acerca de un microorganismo alienígena estudiado por militares después de que se produjera una extraña muerte en una comunidad.
Sin embargo, el gran paso hacia la fama lo dio con la novela Jurassic Park, escrita en 1990 y estrenada en el cine tres años después bajo la dirección de Steven Spielberg, y que se convirtió en uno de los grandes éxitos de esa década, con más de 900 millones de dólares recaudados.
Para el recuerdo quedará la historia de esa peligroso sueño del personaje John Hammond (interpretado por sir Richard Attenborough), que quiso devolver la vida a los grandes habitantes de la Tierra gracias a sus experimentos con el ADN de mosquitos petrificados.
La película, todo un hito de la ciencia ficción gracias a sus efectos visuales, diseñados por Stan Winston, dio comienzo a una saga que volvió a contar con el trabajo de Crichton en la continuación El mundo perdido, publicada en 1995 y estrenada en cines dos años más tarde.
El nombre de Crichton era sinónimo de éxito y Hollywood confió en su material para alumbrar dos proyectos de ciencia ficción de gran presupuesto: Congo (1995), dirigida por Frank Marshall, y Esfera (1998), de Barry Levinson, que supusieron sendos pinchazos de crítica y público.
Su cinta más exitosa, sin embargo, fue Tornado (1996), un filme en el que actuó como guionista, pero que no se basaba en una novela propia y que recaudó cerca de 500 millones de dólares en todo el mundo.
Luego vio la luz 13 guerreros, de John McTiernan, basada en la novela del autor Eaters of the Dead, con el español Antonio Banderas como protagonista.
En todas esas obras estaba la influencia de sus estudios e intereses personales: se graduó de Medicina en la Universidad Harvard y asistió a cursos sobre antropología y tecnología en Cambridge y Massachusetts, y en las que hay un mensaje persistente: los riesgos potenciales de jugar con la ciencia y sus posibles efectos catastróficos.
Pero su expediente abarca más allá del celuloide y la literatura, tal como lo demuestran la creación en 1994 de la conocida serie ER, ganadora del premio Emmy a la mejor serie dramática, y sus polémicas opiniones al respecto del cambio climático, incluidas charlas en contra del consenso existente acerca del calentamiento global del planeta.
En 2005, durante una conferencia en España, dijo: "el pensamiento ecologista está totalmente desfasado, es incorrecto y hace daño incluso al medio ambiente".