6 de noviembre de 2008
La exposición Del guión a la pantalla, que el canal de cable TCM inaugura hoy en la Fundación Telefónica, revisa imágenes inéditas de la edad de oro de los grandes estudios estadounidenses.

Richard Burton y Elizabeth Taylor en ¿Quién engañó a Virginia Woolf?
¿Sabía usted que para recrear el tornado de El mago de Oz (1939) se usó una simple media de vestir o que los bramidos de King Kong (1933) fueron creados grabando el rugido de un león al revés y reproduciéndolo a menor velocidad? Se hubiera imaginado que algunas escenas de Dr. Zhivago (1965) no fueron filmadas en Rusia, sino en España, y que en la famosa secuencia de Cantando bajo la lluvia (1952), donde se interpreta la canción del mismo nombre, Gene Kelly tenía 39 grados de fiebre y la lluvia consistía en agua mezclada con leche para ayudar a que se viera más en la cámara.
Una extensa colección de imágenes "detrás de escena", anécdotas, datos curiosos y falsos mitos del Hollywood clásico reúne la exposición Del guión a la pantalla, que el canal de cable TCM inaugura hoy en la Fundación Telefónica. La muestra está compuesta por 250 fotografías en blanco y negro provenientes del banco de imágenes de TCM, archivo que atesora más de 98 mil fotografías de filmes como Lo que el viento se llevó (1939), Ben-Hur (1959), El halcón maltés (1941) o Casablanca (1942).
El público también podrá apreciar las distintas etapas implicadas en la creación de verdaderas joyas del cine. Algunos de ellos, a pesar de ser rotundos fracasos en su estrenos, se transformaron con el tiempo en referencias de sus géneros, como la comedia La fiera de mi niña (Bringing up baby), de 1938, dirigida por Howard Hawks.
Marcelo Tamburri, director de TCM Latinoamérica, no duda al elegir la imagen que más le gusta: "Es notable la fotografía de Ava Gardner maquillándose, en Mogambo (1953), donde aparece un mono mirándose al espejo igual que ella". En la muestra gratuita -que va de mañana hasta el 31 de enero- los espectadores también podrán sacarse fotos junto a la mano a tamaño real de King Kong o a la entrada de un cine de antaño que anuncia en sus carteles el estreno de Lo que el viento se llevó.