10 de octubre de 2008
El clásico filme de George Romero, que integró poderosas lecturas sociales a un relato de zombies, fue honrada en el Festival de Cine de Sitges.

Hace cuarenta años, una historia casi naturalista que de improviso dejaba caer un grupo de zombies sin explicación aparente, revolucionó para siempre el cine de terror, dándole un perfil ideológico que nunca había tenido. Era "La noche de los muertos vivientes".
A cuarenta años de la obra fundacional de George Romero, hoy el Festival Internacional de Cine Fantástico de Sitges rindió homenaje a la película.
John Russo, coguionista junto a Romero de la película, recibió el tributo hoy en esa localidad catalana, junto a media docena de miembros del equipo original del emblemático filme.
En ausencia de Romero, que rueda una película de zombies en Toronto, Russo encabezó la presentación de la cinta, que se proyectó en Sitges en su versión original en blanco y negro.
A su lado y, como él, peinando canas, Judith O'Dea (Bárbara), la rubia protagonista del filme, aterrorizada desde el inicio por la broma que su hermano le hace al principio de la historia en el cementerio, con la ya célebre frase: "Vienen por ti, Bárbara".
También salió al escenario hoy para el pase de homenaje Russell W. Strainer, productor del filme, proyectado en su versión original de cuidado blanco y negro.
La película tuvo un profundo impacto el año de su estreno, 1968, cuando los conflictos sociales, raciales y de liberación sexual dejaban una profunda estela en Estados Unidos y europa. Acorde con esos tiempos, el filme tuvo como protagonista a un actor negro.