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10 de septiembre de 2008

CULTURA

Bancos alemanes invierten a lo grande en arte

Los bancos silencian sólo un aspecto de sus actividades en el mundo del arte: el del valor de sus colecciones.


09/09/2008 - 10:26

Los grandes bancos alemanes destacan en la metrópolis financiera de Fráncfort no solamente por sus ingentes transacciones o sus modernísimas sedes, sino también a través de colecciones de arte de un valor tal que cada vez más museos aspiran a exhibirlas.

Desde Richard Avedon hasta Andy Warhol abarca, por ejemplo, el conjunto de obras fotográficas que posee el DZ Bank y que expone estos días el Museo Städel de Fráncfort.

El mayor banco germano, el Deutsche Bank, colecciona arte desde hace 30 años. "Lo que nos importaba era acercar a los empleados al arte, no figurar", explica Friedhelm Hütte, encargado de las actividades artísticas del banco en todo el mundo.

La colección comprende unas 53.000 obras de arte contemporáneo y "es una de las mayores, sino la mayor de una empresa en todo el mundo", apunta. También este banco prestará al Museo Städel una parte de la colección "que será menor al uno por ciento".

El arte se expande en los pasillos, los salones de reuniones y las sucursales de los bancos. "Lo que queremos es romper la imagen de monotonía de 50 pisos", señala Luminita Sabau, directora de la colección del DZ Bank.

El instituto crediticio adquiere únicamente fotografías. Sabau cree que esto coincide con la imagen de la institución, que opera como una especie de banco central para varios bancos cooperativos locales. "La fotografía artística es de vanguardia y nosotros también nos consideramos innovadores".

También Hütte ve relación entre la evolución de la colección y del banco. "La colección ha pasado de ser alemana a europea y después a internacional, al igual que el Deutsche Bank".

Silke Schuster-Müller está a cargo de una colección "muy joven" en el Deka Bank, que cuenta con 750 obras y existe desde 2003. Se trata de una colección del siglo XXI, que incluye esculturas e instalaciones de grandes dimensiones, algo poco común en las colecciones de empresas. El Deka Bank también cede sus obras, incluso a museos en el extranjero.

El arte en una empresa "es también una expresión de ser autónoma, de pensar y obrar por cuenta propia", sostiene Michael Wedell, director de la colección del Dresdner Bank. El banco recopila obras desde los años 70 que van desde desde el modernismo clásico hasta el arte conceptual y las esculturas.

En la sala de arte Koidl de Berlín están expuestas cerca de un centenar de obras de propiedad del Dresdner. El resto de la colección puede ser visto por el público en las sedes del banco en Fráncfort, Berlín y Múnich.

El grupo bancario semiestatal KfW cuenta con más de 2.500 piezas de arte. Según la portavoz del grupo, Charis Pöthig, desde principios del milenio se ha puesto el énfasis en la adquisición de obras de artistas jóvenes, en especial de fotografías y arte informático. Las obras son cedidas regularmente para exposiciones abiertas al público.

Además de prestar obras, los bancos ofrecen también visitas guiadas u organizan exhibiciones especiales. El DZ Bank, por ejemplo, muestra con periodicidad parte de su colección en el llamado "Art Foyer".

Los bancos silencian sólo un aspecto de sus actividades en el mundo del arte: el del valor de sus colecciones.

Friedhelm Hütte indica que el de las obras del Deutsche Bank supera el centenar de millones, mientras que Luminita Sabau se limita a informar que las del DZ Bank están aseguradas en 24 millones de euros (33,9 millones de dólares).