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6 de agosto de 2008

CULTURA

Margarita Dittborn presenta su universo caricaturesco y barroco

La hija del Premio Nacional de Arte, Eugenio Dittborn, exhibe en la galería Florencia Loewenthal su primera muestra individual.

Alejandra Zúñiga C.


04/08/2008 - 13:47

No es sólo la construcción de una escena con reminiscencias barrocas. No es tampoco la unión de elementos disonentes puestos en forma armónica. Es más que sólo estética pero sin caer en la pura teoría. La propuesta de Margarita Dittborn recoge en justa medida piezas de la historia del arte con aspectos de la cultura pop como si fuesen parte natural de una misma receta, y donde la unión de todo ello tiene su encuentro en el fotomontaje digital.

Enfermas de Amor es la primera muestra individual de la artista que lleva un apellido más que reconocido en el arte nacional, una circunstancia que ella asume como parte de su historia y con la cual incluso ironizó hace unos meses en la muestra Producto de Fábrica, donde expuso junto José Benmayor, hijo de Sammy Benmayor, y donde ambos daban cuenta de esta herencia ineludible.

Hija del Premio Nacional de Artes 2005, Eugenio Dittborn, la autora de 26 años presenta hasta el 5 de septiembre en la galería Florencia Loewenthal (Ana Luisa Prats 903) sus obras recientes, por medio de las cuales busca lograr una reflexión moderna a la historia de las imágenes.

La gula, la obsesión por la maternidad, el pánico y la soledad se pasean por los fotomontajes de gran formato (120 x 180 centímetros) propuestos por la artista y en los cuales la visión de problemas contemporáneos y el concepto enfermedad, en cualquiera de sus formas, se presentan como elementos aglutinadores de las cuatro imágenes propuestas por Margarita Dittborn en su trabajo, donde muchas veces se utiliza a ella misma como modelo de las escenas retratadas, donde la mirada fija de la protagonista interpela desde el inicio al espectador.

Desafiante, irónica, temerosa o confundida, las mujeres de sus fotografías parecen sacadas de una imagen de época, especialmente de aquellos famosos retratos flamencos del siglo XVII, mezclados con las naturalezas muertas del mismo lugar y período, porque el entorno que rodea a los sujetos "enfermos" de Margarita Dittborn parece ser una versión en clave moderna del barroco.

Telas, texturas y colores parecieran remitir a siglos pasados, pero la compañía que encuentran aquellas mujeres en estas imágenes no se condice con ello: patos gigantes de madera, naranjas de tela, cangrejos de plástico, gatos reales y de utilería y un perro, Dominga, la mascota de la artista, completan en variadas combinaciones los cuadros. Todo ello ambientado en un esapcio donde predomina el claroscuro, en una último guiño a la "alta cultura" de artistas como Rembrandt, Van Dyck, Velázquez o Caravaggio.

El próximo año, la artista presentará su segunda muestra individual, esta vez en la Galería Animal, bajo el título de How Exotic, serie para la que se remitirá a los dibujos que los conquistadores españoles realizaron de los indígenas y donde utilizará nuevamente esta caótica estética que es firma del universo "Margarita".

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