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24 de julio de 2008

CULTURA

Fantasía protagonizada por los trajes de Christian Lacroix llega a Chile

Con la unión de moda y arte, la casa de alta costura del diseñador francés celebra sus 20 años con esta muestra que se expone en el Instituto Cultural de Las Condes.

Alejandra Zúñiga C.


23/07/2008 - 12:12

Christian Lacroix

Christian Lacroix

Un imaginario compuesto por formas salidas de la tauromaquia española, la cultura turca y los nómades gitanos. Todo ellos junto y revuelto dio como resultado aquel estilo teatral que con fuertes y dramáticos colores componen el sello de Christian Lacroix (1951).

El diseñador francés es símbolo de la unión entre moda y arte, prét a porter (listo para poner) y alta costura, un estilo que desde hoy podrá ser visto en la Corporación Cultural de Las Condes (Apoquindo 6570) con una retrospectiva itinerante organizada por la misma Casa de Alta Costura de Christian Lacroix para celebrar sus 20 años de vida.

Para ello, el afamado modisto francés invitó al coreógrafo y bailarín Christian Rizzo, y al diseñador y escenógrafo David Dubois, a reinterpretar su selección prêt à porter, en una gran exposición con piezas originales de Lacroix pero montadas con un estilo visual diferente a lo antes realizado.

Aquello, dio como resultado una colorida, audaz y fantasiosa exposición donde el arte se pone tacones para reinterpretar los diseños que han hecho famosos al modisto que estudió Historia del Arte en la Universidad de Montpellier, de La Sorbonne y la Ecole du Louvre. Comenzó a trabajar con la prestigiosa marca Patou hasta 1987 cuando abrió su propia casa de alta costura.

Debido a su gusto por la estética barroca del teatro ha colaborado con la Opera de París, el Ballet Nacional de Viena, El Teatro Real de la Monnaie, en Bruselas, y el Festival de Diseño de Vestuario de Aix en Provenza. De igual forma, diseñó el interior del tren TGV en Francia y del Hotel del Petit Moulin, de París; así como también creó los uniformes de la tripulación de Air France.

Así, los artistas presentan trajes arrugados, botados, puestos uno encima de otro como si de una escenografía se tratara, todo ello en medio de parajes iluminados con blancas luces que mezclan fantasía y realidad sobre un mismo escenario, en el que los creadores intentan deshacerse de la idolatría de las marcas combinando los vestuarios con el ritmo de la vida. Aunque la exposición enfatiza el tono realista de la muestra, su entorno, la atmósfera dominada por un estilo teatral que pone en primer plano lo travieso y barroco del diseño de Christian Lacroix, acerca al visitante a una experiencia más cercana al realismo mágico que la de un tranquilo paseo por la ciudad.

La nueva mirada de Dubois y Rizzo a la obra del diseñador francés, a través de la "presentación" del vestuario y la "representación" de los símbolos de la moda, expone el conflicto siempre presente en la creación de Lacroix.

Esta exposición fue creada en abril de 2007 para el Festival Internacional de la Moda y la Fotografía en Hyeres, Francia, donde recibió una excelente acogida de crítica y público. Luego, a partir de julio, se presentó en Viena, Austria, en el marco del Festival Internacional de Danza Impulstanz. Recientemente, en mayo de este año, se exhibió en el Museo de Arte Contemporáneo de Taipei, en China.

La muestra se encuentra abierta en forma gratuita a todo público y se presenta hasta el 31 de agosto, de martes a domingo, entre las 10.30 y 19 horas.

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