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13 de abril de 2008

CULTURA

Las escuelas que buscan formar "verdaderos" espectadores teatrales

La iniciativa ya se encuentra en su segunda versión, como parte del Festival de Dramaturgia Norteamericana Contemporánea en Lastarria 90, y busca enriquecer la capacidad analítica del público que asiste al teatro.

Alejandra Zúñiga C.


11/04/2008 - 19:34

Escuela de Espectadores de Teatro.

Escuela de Espectadores de Teatro.

Arte clásico, de vanguardia, experimental, contemporáneo. Cualquiera sea la definición estilística que se le quiera dar a un montaje, lo cierto es que como en todo, hay veces en que lo que se ve no necesariamente se entiende o, lo que es más común aún, se cree entender algo o pensar que gustó o disgustó no habiendo tomado en cuenta algunos elementos claves de la puesta en escena.
Y como hay institutos, escuelas y universidades para todos los intereses humanos, ¿por qué no podría existir una escuela dedicada a formar espectadores teatrales?
La iniciativa surgida en Francia mediante sesiones paralelas durante el Festival de Avignon, luego fue adaptada siguiendo distintos formatos en lugares como Buenos Aires -para el Festival Internacional de Teatro de dicha ciudad-, Uruguay, Venezuela, España y, desde enero de este año en nuestro país, como un proyecto ideado por el crítico de teatro Javier Ibacache y la investigadora teatral Soledad Lagos, quienes se adjudicaron un proyecto Fondart 2007 para poner en marcha este propósito.
Así, la primera versión nacional de una Escuela de Espectadores surge como parte del Festival Santiago a Mil 2008, experiencia que actualmente se encuentra desarrollando su segunda versión en el marco del Festival de Dramaturgia Norteamericana que hasta el 25 de abril se lleva a cabo en el teatro Lastarria 90. 
¿Y PARA QUÉ?
La idea de formar una audiencia para el teatro es la premisa clave de esta iniciativa, "generando un diálogo y un debate entre creadores y público, analizando obras desde el punto de vista de la dramaturgia, de los contenidos que poseen, las formas en que están escritas, los temas a los que aluden", según explica Jorge Ibacache. 
Por eso el objetivo no es sacar eruditos en teatro, ni excelsos analistas dramatúrgicos, por el contrario, "es enriquecer el debate en torno al teatro, no formar críticos ni guiar el gusto o la valoración sobre las obras, sino darle mayor calidad a las herramientas por las cuales una persona llega a decir me gusta o no me gusta lo que ví". Una forma de enriquecer la capacidad analítica del público que asiste al teatro.
Ibacache de igual forma agrega que esta iniciativa es también una manera de hacerse cargo de las distancias que muchas veces existen entre el público y las propuestas artísticas de los montajes que hoy en día "son muchas veces difíciles de desentrañar o interpretar, llegando incluso a ser calificadas por algunos como herméticas".
Pero, ¿cómo se logra "ver" mejor un montaje? A través de una serie de pasos que parten con los especialistas comentando las obras, estableciendo luego un diálogo con los directores invitados -ya que a cada sesión asisten los responsables de las piezas analizadas- y complementando luego todo esto con las opiniones de los asistentes a la clase. Sumando todos estos pasos se tiene la dinámica de una clase.
EL INICIO
Con una duración de 10 sesiones y en paralelo al Festival Santiago a Mil, la primera Escuela de Espectadores "made in Chile" congregó a un total de 220 personas, quienes se inscribieron a través del blog de la escuela -http://escueladeespectadoresdeteatro.blogspot.com- y a través de llamados telefónicos.
Pero, ¿quiénes fueron los más interesados en asistir? La caricatura probablemente llevaría a pensar que cada uno de estos encuentros se vio repleto por estudiantes de teatro, arte o literatura ávidos por recitar en voz alta lo aprendido en clases. Sin embargo, uno de los objetivos claves de esta propuesta: estar abierta a toda clase de "alumnos", se cumplió y el público que mayoritariamente asistió a las sesiones fueron jóvenes, refiriéndonos a estudiantes secundarios y universitarios no ligados al teatro, y adultos mayores.
Estos resultados fueron obtenidos de una serie de encuestas aplicadas a los asistentes en aquella ocasión, que luego fueron analizados por la socióloga  Camila Van Diesty y serán publicados a prinicpios de mayo en un libro de 180 páginas. 
Estas respuestas dieron también como resultado que, e
n general "el público que asistió no visitaba más de dos veces al año al teatro, pero que está interesado en conocer y escuchar a los creadores de las obras y, lo más importante, esperan que se les entreguen herramientas para analizar lo que se está viendo", concluye Ibacache.
EN INGLÉS
La participación de las Escuelas de Espectadores en el programa del Festival de Dramaturgia Norteamericana se hará, al igual que en Santiago a Mil, analizando en forma paralela las obras del encuentro. 
La Escuela de Espectadores que actualmente se desarrolla en Lastarria 90 se lleva a cabo todos los viernes entre 13 y 14.30 horas y tiene un carácter gratuito. 
Comenzó sus actividades la semana pasada con la obra Talk Radio, y es seguida hoy por Hurly Burly. El próximo viernes 18 será el turno de How Learned to Drive, y para el viernes 25 está programada la sesión dedicada a Young Man from Atlanta, de Horton Foote.
Durante el mes de julio, la Escuela de Espectadores se va a trasladar a Lo Barnechea, donde la Corporación Cultural de la comuna impulsa la realización de estas sesiones de apreciación teatral.
Para inscribirse se debe llamar al 677 71 87.

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