13 de septiembre de 2008
Según un biólogo inglés, prohibir la explicación del creacionismo en las clases es contraproducente cuando se trata de menores cuyas familias creen sinceramente en la creación del mundo en seis días.
Un destacado miembro de la Royal Society del Reino Unido, academia nacional de la ciencia en este país, ha instado a los profesores británicos a explicar el creacionismo en sus clases y a presentarlo como una "idea sobre el mundo" no aceptada por la comunidad científica y no como una "teoría errónea".
En una charla en la Universidad de Liverpool con motivo del Festival de las Ciencias, Michael Reiss, biólogo y director de educación de aquella institución señaló la conveniencia de que los profesores estén abiertos a discutir en sus clases las teorías sobre el creacionismo en lugar de obviarlas.
Según el texto de su intervención, adelantado a la prensa, los profesores de ciencia deberían presentar el creacionismo en las aulas como "una forma de entender el universo".
Prohibir la explicación del creacionismo en las clases es contraproducente, según él, cuando se trata de menores cuyas familias creen sinceramente en la creación del mundo en seis días.
"Martillear a los alumnos con la evolución y la selección natural no hace cambiar de opinión a algunos de esos alumnos", sostiene Reis.
Según el directivo de la Royal Society, uno de cada diez alumnos británicos pertenece a familias con profundas convicciones creacionistas, porcentaje que tiende a incrementar y que se nutre tanto de creyentes musulmanes como cristianos.
Al tiempo que "se debe dejar claro que el creacionismo no está aceptado por la comunidad científica", los profesores deben también transmitir un mensaje de respeto que "no denigre ni ridiculice las convicciones de los niños" que sí creen en esta teoría.
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobó el pasado 4 de octubre una resolución que advierte de que la enseñanza del creacionismo en las escuelas "puede ser una amenaza para los derechos humanos", una de las máximas preocupaciones de esta organización.
Una enmienda presentada por conservadores británicos y liberales intentó, sin éxito, eliminar de la resolución el párrafo que hacía referencia al peligro del creacionismo.