27 de abril de 2008
Con un traje fabricado del mismo material que utilizan los buzos, Pierre pudo estar con sus compañeros nuevamente.
Un pingüino africano que ya no soportaba las bajas temperaturas, pudo ser rescatado en el acuario de San Francisco gracias a un traje de buzo hecho a su medida.
Pierre, de 25 años, perdió durante varias semanas muchas plumas y con ellas, su protección ante el frío. A causa de ello, se quedaba quieto en la superficie mientras sus compañeros entraban al agua.
Los científicos de la Academia de las Ciencias de California, lo ayudaron al principio con paños calientes, pero Pierre seguía sin meterse al agua. Hasta que al final, realizaron un traje de neopreno como el que usan los buzos y los surfistas.
"Estos son dos pequeños agujeros para sus alas", describió la bióloga marina Pam Schaller sobre el traje, que se cierra por detrás con velcro.
Los biólogos tenían temor de que Pierre fuera rechazado debido a su aspecto por sus congéneres, sin embargo, esto no ocurrió y el pingüino se adaptó pronto al grupo.
Entretanto, le han vuelto a salir las primeras plumas, por lo que poco a poco podrá recuperarse hasta que le quiten el traje por completo.
DPA