5 de noviembre de 2008
Un estudio señala que las sesiones rápidas e intensas de actividades infantiles son más fáciles de seguir.

Saltar y correr como niño puede ser mejor que practicar ejercicios tradicionales, como correr o andar en bicicleta, sugiere un estudio de la Universidad de Glamorgan, en Gales.
Según los investigadores, correr vigorosamente por 30 segundos puede ser tan beneficioso para la salud como practicar sesiones de una hora de ejercicios cinco veces por semana.
Científicos de la Universidad de Glamorgan, en colaboración con la Universidad McMaster, en Canadá, están examinando los beneficios potenciales de los ejercicios de alta intensidad y cómo pueden ser empleados en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.
Los científicos afirman que en Gales, apenas el 29% de los adultos practican 30 minutos de actividades físicas de intensidad moderada por lo menos cinco días por semana.
Según los investigadores, las sesiones rápidas de saltos infantiles pueden ser más fáciles de seguir que la pirática regular de ejercicios tradicionales.
"Seis repeticiones de 30 segundos de corridas vigorosas tres veces por semana pueden tener los mismos beneficios para la salud y la reducción de peso, que correr o andar de bicicleta en intensidad moderada por 45 minutos varias veces por semana", dice el profesor Julien Baker, uno de los dos autores del estudio.
De acuerdo con Baker, corridas de 30 a 100 metros, con una duración de 30 segundos, e intervalos de cuatro minutos para descansar, tienen resultados positivos para la salud.
"Los programas de alta intensidad son mucho más fáciles de ejecutar y más prácticos de seguir. Para los niños que están con sobrepeso o son obesas, puede ser mejor seguir un programa de ejercicios de alta intensidad durante un período corto", afirma Baker.
"Ese tipo de actividad también puede actuar como una defensa contra enfermedades cardiovasculares, e investigaciones en el laboratorio demostraron reducciones significativas de presión arterial después de los ejercicios", cuenta el experto.
"Estos hallazgos indican que la práctica de ejercicios intermitentes puede traer beneficios similares a aquellos proporcionados por sesiones más largas de ejercicios moderados en el tratamiento de la hipertensión", afirma Baker.
Según el especialista, son necesarias más estudios para comprender totalmente los mecanismos envueltos en la obtención del máximo beneficio de los ejercicios de alta intensidad y cómo eso puede ser usado en el tratamiento de presión alta.
"Un aspecto importante de ese tipo de ejercicios es que puede ser practicado en cualquier lugar y no se necesitan equipamientos sofisticados o ropas cara", señala Baker.