4 de noviembre de 2008
Aunque los investigadores piden más estudios, las conclusiones señalan que la incidencia de esta enfermedad aumentaría en las regiones más lluviosas.

Investigadores estadounidenses relacionaron el aumento de la incidencia del autismo con altos índices en los pluviómetros en las zonas donde los niños son criados.
La investigación de la Universidad de Cornell, comparó los índices pluviométricos entre los años 1987 y 1999 en tres estados de la costa oeste norteamericana, Oregon, California y Washington, con las tasas de autismo de los niños que crecieron en ese período.
En un artículo de la revista científica Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine, los expertos explicaron que la incidencia de la condición era mayor entre los niños que vivieron los tres primeros años de sus vida en estados lluviosos.
Por mientras, los científicos fueron cautelosos en relacionar este hecho con la incidencia en el autismo, y pidieron más estudios para verificar o descartar esa hipótesis.
El aumento en las tasas de autismo, en determinados casos, es normalmente atribuido a una mayor capacidad de los médicos de identificar la condición.
De existir, la relación entre el autismo y los índices pluviométricos puede ser explicada por los efectos químicos de la lluvia o por el tipo de crianza que ella implica, especularon los especialistas.
Según ellos, la lluvia puede afectar las sustancias químicas a las que los niños están expuestos. Además de eso, la crianza en ambientes cerrados puede afectar el desarrollo de los niños, sea por la mayor exposición a la televisión o las sustancias químicas de la casa, o por la falta de vitamina D producida por la exposición a sol.
El director de la británica National Autistic Society, Mark Lever, dice que esta teoría se puede relacionar con otras que tratan de explicar la condición y sus orígenes.
"En los últimos años el autismo fue relacionado con factores tan diversos como el país, la edad, la exposición precoz a la televisión, las vacunas, alergias a determinados alimentos o la intoxicación por metales pesados, sólo para citar algunas", afirmó.
"Algunas de estas son conjeturas, por lo que fueron descartadas y otras parecen promisorias, pero se necesitan más estudios."
De acuerdo con Mark Lever, "pocas fueron comprobadas por estudios científicos más profundos" y muchas familias con miembros afectados por el autismo se confunden a causa de los "conflictos" entre ellas.