25 de abril de 2008
Así lo indican expertos, quienes señalan que inyectar partículas de azufre en la atmósfera -para así enfriar las temperaturas- dañaría la capa de ozono.
La idea de inyectar partículas de azufre en la estratósfera para neutralizar el aumento de las temperaturas, como defienden algunos expertos, podría reducir más la capa de ozono que protege a la Tierra, advirtió un estudio que publica la revista Science.
La capa de ozono impide el paso a través de la atmósfera de la mayor parte de los rayos ultravioleta del sol que, según los oncólogos, son la principal causa de los melanomas, uno de los tipos más mortales de cáncer de la piel.
Según Simone Tilmes, del Centro Nacional para la Investigación Atmosférica (NCAR), la idea de aplicar partículas de azufre en la estratósfera podría retrasar durante décadas la recuperación de la capa de ozono sobre la Antártida, y además causaría una pérdida importante de ozono sobre el Ártico.
"Nuestra investigación establece que tratar de enfriar artificialmente el planeta podría tener efectos secundarios peligrosos", señala Tilmes en su informe sobre el estudio.
"Aún cuando el cambio climático es una importante amenaza, es necesario que se realice una mayor investigación antes de intentar soluciones de geo ingeniería", manifestó.
En los últimos años los expertos en climatología plantearon diversos planes de "geo ingeniería" para enfriar el planeta y mitigar los impactos más graves del calentamiento global.
Esos planes se sumarían a los esfuerzos para reducir las emisiones de gases invernadero a los cuales se considera como la principal fuente del cambio climático.
Una de esas ideas, planteada por el danés Paul Crutzen, Premio Nobel de Química 1995 y otros científicos, consistiría en inyectar grandes cantidades de partículas de azufre en la estratósfera para bloquear los rayos del sol.
La operación enfriaría la superficie terrestre de la misma forma en que las partículas sulfúricas diseminadas por las más grandes erupciones volcánicas han reducido las temperaturas terrestres.
Pero los resultados de esas erupciones también han sido la causa principal de la reducción de la capa de ozono en la estratósfera, según los científicos, pues señalan que los sulfatos de los volcanes proporcionan una superficie sobre la cual se pueden activar los gases de cloro en los estratos polares bajos de la estratósfera.
Ese fenómeno provocaría reacciones químicas que intensifican la destrucción de las moléculas de ozono, advierten.
Basados en esas conclusiones, los científicos de NCAR manifiestan que en las próximas décadas las hipotéticas inyecciones sulfúricas en la estratósfera destruirían entre un cuarto y tres cuartos de la capa de ozono sobre el Ártico.
EFE