3 de noviembre de 2008
Aplicaciones como Facebook, LinkedIn, Twitter o el servicio de telefonía online Skype se utilizan cada vez más con fines empresariales.

Según una reciente encuesta de la firma de investigación de mercados NewDiligence, un 60 por ciento de los entrevistados dijeron que acceden al menos una vez al día a estas páginas por motivos de trabajo como "investigar", "organizar una reunión", "hacer previsiones de ventas" o "establecer contactos laborales con compañeros".
Entre las páginas más visitadas citaron Facebook, LinkedIn, Twitter, el sitio de intercambio de vídeos YouTube o Digg, un servicio que permite valorar noticias publicadas online y compartirlas con otros usuarios.
Twitter, una especie de microblog en el que los usuarios describen lo que están haciendo usando un máximo de 140 caracteres, ha probado ser una útil herramienta laboral con fines insospechados. Por ejemplo, la compañía de televisión por cable Comcast utiliza Twitter para detectar quejas sobre sus servicios.
El fabricante de ordenadores Dell también rastrea Twitter con fines similares. Ken Kaplan, del equipo de comunicaciones globales, dice que su empresa anima a los trabajadores para que usen este servicio y que incluyan en sus datos personales que trabajan para Intel. El fabricante de microprocesadores utiliza con frecuencia blogs y Skype para comunicación interna y ha realizado promociones de marketing en MySpace y Facebook.
Consciente de la creciente popularidad de estas herramientas, la red social LinkedIn anunció el lanzamiento de nuevas aplicaciones para realizar tareas profesionales en la empresa. Entre ellas está Company Buzz, que permite rastrear lo que se dice de la empresa en Twitter, My Travel de Tripit, para ver en qué lugar del mundo se encuentran los contactos profesionales o Box.net File Collaboration, para administrar archivos online.
Para los responsables de selección de personal en EEUU, las redes sociales se han convertido en los mejores aliados a la hora de descubrir hábitos inconfesables o vergonzosos de los candidatos a un puesto. Uno de cada cinco jefes en EEUU reconoció en una encuesta de CareerBuilder.com que busca información en Internet antes de ofrecer un empleo. El principal motivo para rechazar a un aspirante fue encontrar información sobre consumo de drogas o de alcohol, seguido por la aparición de fotos provocativas o inapropiadas.