latercera.cl

23 de abril de 2008

TENDENCIAS

Estudio revela que dieta materna puede determinar el sexo de los bebés

Trabajo con 740 mujeres en su primer embarazo reveló que las que consumían más calorías al concebir tenían 56% de varones y las de menos calorías tenían 55% mujeres.

Sebastián Urbina


23/04/2008 - 08:52

La influencia de la madre sobre los hijos empieza mucho antes que al momento de nacer. Esto porque  un estudio de las universidades británicas de Exeter y Oxford brinda la primera evidencia concreta de que la dieta que una mujer sigue al momento de la concepción influye en el sexo que tendrán los recién nacidos. Si ella consume muchas calorías es más probable que tenga un varón, y si restringe estas calorías la balanza se inclina hacia el nacimiento de una niña.

El trabajo que es publicado hoy en la revista Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences, permite explicar la caída en la tasa de nacimientos de hombres en países industrializados como Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido. En el análisis participaron 740 mujeres que cursaban su primer embarazo y que no conocían el sexo del bebé.

A ellas se les pidió entregar registros de sus hábitos de alimentación antes y durante las primeras fases de su embarazo. Luego fueron divididas en tres grupos de acuerdo al número de calorías consumidas por día al momento de concebir. Entre el tercio de mujeres que consumía más energía se registró un 56% de nacimientos de hombres, mientras que en el tercio de menos consumo calórico hubo 45% de varones. Además, al consumir más calorías, las que tuvieron hombres consumieron una mayor cantidad y un rango más amplio de nutrientes, incluido potasio, calcio y vitaminas C, E y B12. También hubo una fuerte relación entre mujeres que consumieron cereales al tomar desayuno y el nacimiento de hombres.

DECLINACIÓN MUNDIAL
Para Fiona Mathews, experta en biología de mamíferos de la U. de Exeter y quien dirigió el estudio, "esta investigación ayuda a explicar por qué en los países desarrollados, donde muchas mujeres jóvenes hacen una dieta baja en calorías, la proporción de hombres que nacen está cayendo".

Esta tendencia, según el doctor Carlos Troncoso -del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) en Chile-, "es algo que se viene observando en las últimas décadas y  dependería de varios factores". Entre ellos se han mencionado los niveles hormonales de los padres, el estrés laboral y social, algunos contaminantes ambientales y también la nutrición materna. 

"Lo cierto es que falta mucho para saber por qué sucede esto. En el caso de este estudio, aunque se hizo con 740 mujeres, debería realizarse con más participantes", dice Troncoso.

Los autores del trabajo coinciden en que el mecanismo que produce esto aún no se entiende en mamíferos. "Pero es sabido en investigación de fertilización in vitro (FIV), que altos niveles de glucosa promueven el crecimiento y desarrollo de embriones masculinos e inhiben los femeninos", detallan en el documento.

Para Troncoso, "esto no es tan así, porque sería fácil poner glucosa y cambiar el sexo de los niños". Y agrega: "Hay estudios de factores como cigarrillo o contaminantes cuyos resultados han sido contradictorios". 

Lo cierto es que, para los autores del estudio, si bien el padre determina genéticamente el sexo al aportar el cromosoma X o el Y, la madre sería capaz de favorecer el desarrollo de uno u otro sexo.

EL DÍA