28 de septiembre de 2008
La diabetes materna tipo 1 o 2 es un factor de riesgo de malformaciones congénitas en el corazón, el cerebro, la médula espinal y el sistema musculoesquelético.

Un nuevo estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en Atlanta, Estados Unidos, asegura que las embarazadas con diabetes tienen alto riesgo de dar a luz un bebé con defectos congénitos múltiples.
"Quizás de todas las exposiciones y las condiciones maternas que estarían asociadas con los defectos congénitos, la diabetes es la que tiene la asociación más sólida", dijo el autor principal del estudio, el doctor Adolfo Correa.
Esto es especialmente preocupante, agregó el autor, dada la presente epidemia de diabetes tipo 2 sin signos de retroceder en el corto plazo.
Estudios previos demostraron que las mujeres diabéticas con un buen control de la glucosa en sangre durante el embarazo no son más propensas a tener un bebé con malformaciones que las no diabéticas.
La diabetes gestacional, que aparece por primera vez durante el embarazo, también está asociada con los defectos congénitos, destacó el equipo, pero se desconoce si eso ocurre porque esas mujeres ya tenían diabetes sin diagnosticar.
Para comprender mejor cómo esas malformaciones se relacionan con la diabetes previa al embarazo y la diabetes gestacional, el equipo estudió a las madres de 13.030 bebés con defectos congénitos y a las madres de 4.895 niños sin malformaciones.
El equipo investigó los factores de riesgo de 39 malformaciones distintas en el corazón, los labios, el paladar y las extremidades.
Los investigadores hallaron que las mujeres con diabetes antes de quedar embarazadas tenían el triple de riesgo de tener un bebé con uno o más defectos congénitos. Esa asociación se fortaleció en bebés con varias malformaciones.
Las mujeres con diabetes gestacional eran un 42% más propensas a tener un bebé con una sola malformación y un 50% más riesgo de tener un niño con defectos múltiples, aunque esa relación se limitó a mujeres con sobrepeso u obesidad.
Esto sugiere, dijo Correa, que las mujeres con sobrepeso y diabetes gestacional quizás eran diabéticas antes de quedar embarazadas.
Es poco probable que la diabetes que aparece sólo en la gestación estuviera relacionada con las malformaciones congénitas, agregó, porque ocurriría hacia el final del embarazo, cuando los sistemas orgánicos fetales ya están formados.