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27 de septiembre de 2008

TENDENCIAS

Investigadores aseguran que el estrés puede perjudicar gravemente el cuerpo

Con más de 20 años estudiando cómo el estrés afecta el sistema inmunológico, expertos estadounidenses explican que no ser capaz de relajarse tiene un mayor impacto en nuestra salud de lo creemos.

La Tercera.com


26/09/2008 - 13:55

De acuerdo a una investigación presentada hace menos de un mes en la conferencia anual de la American Psychological Association en Boston, el estrés tiene un mayor impacto en su salud de lo que podemos imaginar.

Janice Kiecolt-Glaser, psicóloga de la Ohio State University y su pareja, Ronald Glaser, un virólogo e inmunólogo de la misma universidad, han pasado 20 años en la investigación de cómo el estrés afecta el sistema inmunológico, y han hecho algunos descubrimientos sorprendentes.

Un sencillo ejemplo viene de su trabajo con personas que cuidan enfermos crónicos, que son nada menos que sus cónyuges o padres. En un experimento, Kiecolt-Glaser y sus colegas, administraron vacunas contra la gripe a los "cuidadores" y se comparó con un grupo de control, el número de anticuerpos que producían como respuesta.

Sólo el 38% de los cuidadores produjo lo que se considera una adecuada respuesta de anticuerpos frente al 66% del grupo control, lo que sugiere que los sistemas inmunes de los cuidadores no están haciendo su trabajo muy bien y que el estrés de cuidar a enfermos terminales, aumenta el riesgo de infecciones.

Si el estrés afecta la respuesta inmune, entonces también debería afectar qué tan bien el cuerpo se cura o cuida a sí mismo, señala la versión online de la revista Scientific American.

En otro estudio, Kiecolt-Glaser y sus colegas realizaron un pequeño corte o incisión en la piel de un grupo de cuidadores con una pequeña arma de uso dermatólogica para llevar a cabo biopsias de piel. Las heridas de os cuidadores se demoraron un 24% más en curar que las heridas de los "no cuidadores".

Para explorar otras situaciones estresantes, Kiecolt-Glaser y sus colegas realizaron otro experimento. En él, produjeron lesiones diminutas en la boca de 11 los estudiantes de odontología en dos puntos diferentes en el tiempo.

La primera lesión se produjo durante sus vacaciones de verano, cuando se les vio más relajados, y la segunda vez fue durante el otoño, varios días antes de un examen difícil. Las lesiones hechas antes de hacer el examen tomaron entre dos y ocho días más en curarse  que las heridas del verano. Para algunos, las heridas del examen se demoraron casi el doble del tiempo en mejorarse.

Kiecolt-Glaser cree que el estrés hace que nuestro sistema inmunológico sea menos eficaz. El estrés, dice, hace que el organismo libere factores inmunitarios que inician las respuestas contra las infecciones, llamadas citoquinas.

Cuando el cuerpo produce estas citoquinas durante largos períodos de tiempo, por ejemplo, como resultado del estrés crónico, toda clase de cosas malas pueden suceder. No sólo obstaculizan la capacidad del cuerpo para luchar contra la infección y sanar las heridas, pero también la inflamación crónica aumenta nuestro riesgo de sufrir enfermedades al corazón, osteoporosis y enfermedades autoinmunes incluyendo la diabetes tipo 2.

Debido a que el estrés crónico provoca una respuesta inmune, también puede aumentar el riesgo de alergias, que se producen cuando el cuerpo provoca una respuesta inmune crónica en contra de algo que no es realmente peligroso.

Por último, Kiecolt-Glaser comprobó en un reciente estudio, que cuando las personas están bajo mucho estrés, por ejemplo, cuando se ven obligados a leer un discurso o hacer problemas de matemáticas difíciles, sus alergias empeoran en el transcurso del día siguiente.