17 de septiembre de 2008
El académico y sacerdote anglicano defendió la teoría de la creación de la vida y el universo, que propone un origen divino.

El biólogo de la Royal Society británica que propuso durante una reunión científica no discriminar al creacionismo en las escuelas del Reino Unido, renunció a raíz del escándalo que originó su propuesta.
Su nombre es Michael Reiss y es director de educación de esa institución científica. Además de ese cargo académico, Reiss es sacerdote de la Iglesia Anglicana y se ha visto obligado a renunciar después de que sus colegas señalaran que sus comentarios habían dañado la reputación de la Real Society.
En el último Festival de la Ciencia, realizado en Liverpool, Reiss dijo que era contraproducente sacar de las aulas las teorías alternativas sobre el origen de la vida y del universo, debido a que carecerían de una base científica.
Según Reiss, los profesores de ciencia no deberían ver en el creacionismo una "idea equivocada", sino una cosmovisión alternativa, en la que creen muchos niños que han crecido en familias cristianas y musulmanas.
Richard Roberts, premio Nobel de Medicina, describió las opiniones expresadas en público por su colega de "escandalosas" y escribió una carta al presidente de la Royal Society, lord Rees of Ludlow, en la que exigía el despido de Reiss.
En tanto, el premio Nobel de Química Harry Kroto, miembro también de la Royal Society, escribió otra carta recordando que había advertido el peligro de nombrar a un religioso como Reiss director de educación de esa institución.
ROYAL SOCIETY
Tras la polémica originada, la Royal Society publicó un comunicado en el que explicaba que los comentarios del profesor Reiss, que se había expresado en su condición de directivo de esa entidad, podían fácilmente "malinterpretarse".
El comunicado señala que "aunque no era ésa su intención, se ha dañado la reputación de la Sociedad".
Según la Royal Society, "el creacionismo carece de base científica y no debería formar parte del currículo científico. Y si un joven suscita el tema del creacionismo en una clase de ciencia, los profesores deberían poder explicar por qué la evolución es una teoría de sólida base científica, lo que no es el caso, de modo alguno, del creacionismo".
Muchos miembros de la Royal Society han expresado su preocupación por la proliferación de escuelas religiosas en el Reino Unido y la influencia creciente de la fundación Templeton, de Estados Unidos, que trata de establecer vínculos entre ciencia y religión.