17 de septiembre de 2008
Los hielos del mar Ártico llegaron este invierno a tener menos del 30% de su tamaño original, lo que obliga a muchas poblaciones de osos polares a nadar para cazar.

El Centro Nacional de Datos sobre Nieve y Hielo de la Universidad de Colorado, Estados Unidos, informó hoy que la capa de hielo marino en el Ártico parece haber llegado a su menor extensión de este año y es la segunda menor desde que comenzara a ser observada por los satélites en 1979.
Un informe del centro, difundido por la NASA, indicó que aunque está levemente por encima de la disminución récord de septiembre de 2007, el fenómeno registrado este año confirma la tendencia a la disminución que se ha observado en las últimas tres décadas.
Más aún, cuando el Ártico llegó a su tradicional mayor cobertura de hielo anual en marzo de este año, los científicos de la NASA dijeron que el hielo de mayor grosor más antiguo continuaba disminuyendo.
Ese hielo cubría entre 50% y 60% del Ártico, pero durante el pasado invierno su extensión era de menos del 30%, indicó la NASA.
Hace un mes el centro ya había informado de que se había producido un deshielo sustancial frente a las costas de Alaska y en la región oriental de Rusia, que alberga una de las mayores poblaciones de osos polares.
Según los expertos, esos animales usan los bloques de hielo para cazar y debido a que éstos disminuyen se ven obligados a nadar.
CALENTAMIENTO GLOBAL
Agregan que la disminución en la superficie de la capa de hielo, no solo en el Ártico sino también en la Antártida, se debe al aumento progresivo de las temperaturas en todo el planeta.
Ya que si no existe un elemento que refleje la luz solar se incrementa la temperatura del agua.
Los expertos señalan que debido a que existe una estrecha interconexión entre los hielos árticos o antárticos y los demás sistemas climáticos, es probable que su disminución tenga un impacto generalizado en todo el planeta.
La emisión de gases invernadero, principalmente dióxido de carbono, producidos por la quema de combustibles fósiles es el principal factor que ha causado el cambio climático y sus efectos se multiplican en el Ártico, concluyen los científicos.