1 de agosto de 2008
A esta conclusión llega una investigación que indagó sobre la manera en que cada género vive la felicidad. Mientras ellos van aumentando su nivel de satisfacción con los años, ellas tienden a registrar una baja.

A pesar de la juventud y de tener todo el futuro por delante, el peor período en la vida de un hombre se encuentra durante la segunda etapa de su vida. Coincide con la etapa de la vida en que la mayoría, todavía, está soltero. Y también con el hecho de que, difícilmente, un joven ha logrado consolidar una situación económica que le permita satisfacer todas sus aspiraciones.
A esta conclusión llega una nueva investigación sobre felicidad y género, que comprobó que los varones alcanzan su plenitud al bordear los 50, específicamente a los 48 años. El estudio, en el que participó Richard Easterlin -de la U. Southern California (EE.UU.) y autor de la célebre paradoja que dice que el dinero no hace la felicidad-, concluye que lo contrario es válido para las mujeres.
FELICES PARA SIEMPRE
Ellas resultan ser más felices en su juventud que al alcanzar la madurez, agrega el reporte publicado en la revista Journal of Happiness Studies. Anke Plagnol, coautora del estudio y profesora de la U. de Cambridge, Inglaterra, afirma que al llegar a esta edad los hombres tienen más probabilidad de haber cumplido sus aspiraciones y que "están más satisfechos con su vida familiar y situación económica".
Y es precisamente la familia y las finanzas las que marcan la diferencia, afirma el informe, cuyos resultados fueron obtenidas mediante el análisis de resultados de encuestas que abarcaron varias décadas. De hecho, el informe determinó que a los 41 años la satifacción masculina con el estatus económico ya supera al de las mujeres.
Según el estudio, las metas de hombres y mujeres en el plano amoroso son muy similares: nueve de cada 10 personas de ambos géneros quieren casarse y tener una familia estable en su adultez. En Chile, en tanto, un análisis de la Escuela de Economía de la U. de Chile señala que quienes se sienten satisfechos con su relación de pareja son 63% más felices, mientras que los que pertenecen a familias numerosas también se muestran un 17% más satisfechos con la vida
Pese a estas metas similares, al cumplir los 34 años son los hombres quienes tienen más probabilidad de estar casados. Y la diferencia aumenta todavía más con los años, de manera tal que para ellas es más dificil formar una familia. Y esto influye directamente en la percepción negativa de muchas mujeres mayores acerca de su felicidad, dice el estudio.
AMBICIONES DE VIDA
En lo económico, en tanto, los hombres aparecen más insatisfechos que las mujeres en sus 20 años. Y no es que uno u otro género gane menos, sino que las expectativas materiales de los hombres son mayores que las de las mujeres a esa edad. Curiosamente, la única excepción en la cual las mujeres demuestran más "ambición" que los hombres veinteañeros se relaciona con tener ropa.
Otro factor que explica la menor felicidad de los hombres jóvenes es que existen metas masculinas que no se alcanzan hasta avanzada la vida, como tener un auto propio o una segunda casa para vacacionar en la playa. Easterlin dice que este estudio confirma su teoría del dinero y la felicidad, ya que demuestra que las nuevas generaciones nunca están satisfechas con lo que ya tienen y siempre están anhelando aún más.
NIVELES DE SATISFACCIÓN EN CHILE
El académico de la Escuela de Economía de la U de Chile, Dante Contreras dirigió el estudio "La felicidad en Chile, una aproximación a sus determinantes". Según la investigación, ser hombre aumenta en 38% la probabilidad de ser feliz mientras que quedar cesante la disminuye en 102%. Esto se corrobora al ver que el bienestar económico se traduce en un 45% más de satisfacción.
La zona geográfica donde se vive también influye en la forma de sentirse.
La investigación de Contreras señala que vivir en la Región Metropolitana disminuye en 55% la probabilidad de ser feliz, lo que se considera un dato novedoso, ya que es precisamente a la capital donde las personas llegan en busca de oportunidades.