23 de julio de 2008
Científicos brasileros advirtieron que la continua destrucción de los pantanos tendrá un efecto desastroso sobre las pautas de lluvias si no se protegen.

Wolfgang Junk, del Instituto Max Plank de Biología Evolutiva, dijo que el impacto de la destrucción de los pantanos se evidenciará dentro de 10 a 20 años, con una aguda reducción de lluvias en muchas regiones y más inundaciones y sequías en los sitios de climas tropicales a medida que las temporadas secas se tornen más extremas y las temporadas de lluvias más intensas.
"Hay que tomar medidas ahora a nivel local y regional debido a que el impacto se sentirá dentro de décadas, si no años", dijo Junk en una entrevista telefónica desde la ciudad de Cuiaba, donde asiste a una conferencia sobre el papel de los pantanos en el cambio climático.
La conferencia de cinco días que concluye el viernes reúne a 700 científicos de 28 naciones para debatir la protección de los pantanos.
"Los pantanos representan una pequeña superficie terrestre, pero almacenan una cantidad desproporcionadamente grande de carbono, equivalente a dos tercios de lo que ya está en la atmósfera", indicó Eugene Turner, profesor en la Universidad Estatal de Luisiana y experto en la relación entre los pantanos y el cambio climático.
Aunque los pantanos sólo cubren el 6% de la superficie de la Tierra, almacenan un 20% del carbono, especialmente en las turberas del norte.
El carbono es liberado en la atmósfera en forma de anhídrido carbónico a medida que los pantanos se ven destruidos por el drenaje agrícola, el desarrollo urbano, el bombeo del agua subterránea, la contaminación y la extracción de turba.
El calentamiento global en sí constituye una amenaza adicional para los pantanos ya que los va secando en un ciclo vicioso que a su vez acelera el calentamiento, dice Turner.
La conferencia se lleva a cabo junto al Pantanal de Brasil, una superficie de 160.000 kilómetros cuadrados que abarca gran parte de dos estados brasileños y se extiende a Bolivia y Paraguay.