11 de julio de 2008
Mientras miles de fanáticos hacen colas en todo el mundo para comprar el nuevo iPhone 3G, Brett Howell, es el primer ciudadano australiano en adquirir el preciado teléfono de Apple. En tanto en Chile , aún no hay una fecha definida para su venta.

El nuevo iPhone de Apple, el teléfono móvil más deseado del mundo, se empezó a vender hoy en Australia y Nueva Zelanda y llegará a más países a partir de mañana, entre ellos España, Alemania y Estados Unidos.
En Japón ya están próximos a abrir las puertas de la tiendas. A las 07:00 horas de mañana (las 19:00 de hoy hora local), la tienda central de Softbank, situada en el elegante barrio tokiota de Omotesando abrirá sus puertas a los cientos de personas que esperan afuera desde hace unos días.
En Europa el clima de expectación es un poco distinto, aunque no menor.
Si bien, en España no se ven largas colas para comprar el nuevo iPhone 3G como ocurre desde hace días en algunos países asiáticos, unas 200.000 personas ya se han registrado en la página de Internet de Telefónica para comprar el popular teléfono de Apple, que el viernes sale a la venta.
En la emblemática tienda de Apple en Nueva York algunos compradores acampan desde el pasado viernes, pese a que el iPhone se puede adquirir también en cualquiera de los establecimientos de la operadora AT&T, que tiene el contrato en exclusiva en EE.UU.
El iPhone 3G es también notablemente más barato que su predecesor, pues en casi todos los países está fuertemente subvencionado por las afortunadas operadoras de telefonía que han logrado hacerse con los contratos en exclusiva para su venta.
En EE.UU. la primera generación del iPhone salió hace un año al mercado por 600 dólares, pero el iPhone 3G costará 199 y 299 dólares, dependiendo de la memoria el teléfono.
En España, donde el operador exclusivo es Movistar, costará un máximo de 359 euros y saldrá gratis si el cliente firma un contrato mínimo de 85 euros mensuales.
Japón es uno de los 21 países que venderá la versión renovada del iPhone 3G y lo hará de la mano de la compañía Softbank, que subvencionará cada unidad de este aparato con 374 dólares.
El iPhone competirá de este modo en precio, porque los japoneses podrán adquirir esta nueva joya tecnológica por unos 215 dólares o unos 327 dólares, dependiendo de si escogen el iPhone de 8 gigabytes o el de 16.
El iPhone más caro del mundo se venderá en Bélgica, donde el aparato costará hasta 968 dólares debido a que la legislación prohíbe a las operadoras subvencionar terminales a cambio de contratos a largo plazo.
Apple espera introducir gradualmente su popular teléfono en un total de 70 países. La primera generación del teléfono de la que se han distribuido seis millones de unidades se ha vendido en seis países, aunque en muchos otros circulaban versiones liberadas del aparato.
Según fuentes de la consultora Piper Jaffay citadas por la prensa estadounidense, Apple venderá 12 millones de iPhone 3G en 2008 y triplicará esa cifra el próximo ejercicio.
La propia Apple se ha marcado como objetivo distribuir 10 millones de teléfonos hasta finales de este año.
Para Apple, las posibilidades de ingresos son inmensas.
No obstante, los expertos prefieren mantener la cautela y aseguran que el lanzamiento no supone ninguna garantía de ascensos para las acciones de la firma.
Los analistas que ya han probado el nuevo iPhone se han mostrado por lo general satisfechos con el terminal, pero lamentan que la duración de la batería es escasa y que su sistema de GPS está basado únicamente en el servicio de mapas de Google.
Otros argumentan que un iPhone barato y a la venta en tantos países podría convertirse en un objeto corriente al alcance de casi todos y perder el atractivo que lleva hoy a miles de fanáticos a guardar largas colas a las puertas de las tiendas Apple de medio mundo.