2 de julio de 2008
En el documento, la universidad insiste en que tiene "título jurídico sobre los materiales".

La Universidad de Yale respondió hoy a las críticas del Gobierno de Lima sobre su manejo de las piezas arqueológicas de Machu Picchu y negó haber reconocido que la propiedad legal de los objetos corresponda a Perú.
Yale divulgó un documento titulado "Mitos y Hechos", con el cual pretende poner los puntos sobre las íes respecto a la colección de objetos en el centro de una de las disputas arqueológicas más intensas en los últimos años en todo el mundo.
También publicó en Internet por primera vez un inventario total con fotografías de las cerámicas, huesos y objetos de piedra y metal que se llevó de Machu Picchu en 1912 Hiram Bingham, un profesor de la universidad.
En el documento, en inglés y español, Yale insiste en que tiene "título jurídico sobre los materiales".
La Universidad firmó un "memorando de entendimiento" con el Gobierno de Lima en septiembre de 2007, por el cual acordó que reconocería el derecho de propiedad de Perú sobre los objetos, pero la entidad enfatizó hoy que solo renunciará al mismo una vez que haya un acuerdo definitivo con el país andino.
Las negociaciones están actualmente en un punto muerto, después de que el Gobierno de Alan García reclamara la devolución de todas las piezas, en lugar de solo una parte, como contemplaba el "memorando de entendimiento".
Perú había sugerido una reunión en Lima para reavivar los contactos, pero la Universidad se ha recusado por motivos de agenda y propuesto un encuentro en los próximos meses en Washington.
ESTADO DE CONSERVACIÓN
En el documento hecho público hoy, la entidad educativa también respondió a las declaraciones de la directora del Instituto Nacional de Cultura (INC), Cecilia Bákula, quien encabezó una delegación de expertos peruanos que examinaron en marzo la colección de Yale.
A su vuelta a Lima, Bákula dijo ante la Comisión de Comercio Exterior y Turismo del Congreso que algunos de los huesos de los antiguos residentes de la ciudadela inca no habían recibido el tratamiento adecuado y calificó su estado de conservación como "de regular a malo", a lo que Yale respondió hoy al decir: "las piezas arqueológicos están en condiciones muy buenas".
Algunos fragmentos de hueso "han sido sujetos al examen de ADN y a otras pruebas científicas modernas, que implican necesariamente un cierto muestreo", es decir, retirar algunas porciones para su estudio, se justificó la universidad.
Bákula también dijo que se enteró durante el viaje de que la universidad no tenía en marcha ningún proyecto de estudio de las piezas, lo que socavaba su argumento de que parte de los objetos debían permanecer en sus manos para analizarlos.
La entidad colocó esa declaración de Bácula en su lista de "mitos" y citó seis estudios científicos en marcha sobre las cerámicas y piezas de hueso y metal que están en sus depósitos.
También enfatizó que la investigación sobre esos objetos "ha continuado por más de 90 años" e incluyó una relación de artículos publicados, aunque ninguno entre 1915 y 1984, período en el que las piezas aparentemente estuvieron olvidadas en un sótano de la Universidad.
El matrimonio de arqueólogos Richard Burger y Lucy Salazar, que llegó a Yale en 1981, fue el encargado de rescatadas.
NÚMERO DE LAS PIEZAS ARQUEOLÓGICAS
En el documento, la Universidad también se refiere a la controversia sobre el número de piezas en su haber.
En septiembre, Yale hablaba vagamente de algo más de 4.000, dado que aún no contaba con un inventario detallado, pese a llevar con ellas casi un siglo, mientras que el equipo dirigido por Bákula informó de la existencia de 46.332 piezas.
La universidad enfatizó hoy que la discrepancia se debe a que sus expertos cuentan fragmentos de un mismo objeto como una pieza única, mientras que la delegación peruana no hizo esa distinción.
Según los cálculos de Yale, hay 5.415 "lotes de objetos y fragmentos" y 329 piezas de suficiente calidad para ser exhibidas en un museo.