26 de junio de 2008
Investigadores estadounidenses probaron la vacuna en ratones, los que presentaron menos expansión del cáncer de lo habitual.
Un grupo de científicos estadounidenses reveló que una proteína hallada en los intestinos podría ayudar a desarrollar una vacuna para tratar el cáncer de colon y quizá también otros tumores.
Ratones inmunizados con la proteína y luego infectados con tumores de colon presentaron menos expansión del cáncer a los pulmones y el hígado de lo habitual, informaron los investigadores en Journal of the National Cancer Institute.
Muchas vacunas contra el cáncer están en desarrollo pero a los expertos les está costando mucho encontrar los blancos adecuados, llamados antígenos, los cuales se encuentran sólo en los tumores y no en el tejido sano.
Adam Snook y el doctor Scott Waldman, de la Thomas Jefferson University en Filadelfia, y colegas decidieron observar el cáncer de colon en particular porque la cubierta del intestino y las zonas mucosas están protegidas de la mayor parte de la actividad del sistema inmune.
Además, algunas proteínas de estas áreas protegidas están activas en las células tumorales.
PROTEINA GUANILIL CICLASA C
Los investigadores observaron específicamente la proteína guanilil ciclasa C, o GCC, normalmente activa en la cubierta del intestino y en las células expansivas del cáncer colorrectal.
El equipo inyectó a los ratones células del cáncer de colon antes o después de inmunizarlos con la proteína GCC.
Los animales sin vacunar presentaron en promedio 30 tumores nuevos en los pulmones y el hígado, mientras que los roedores inmunizados, sólo tres. Aunque este enfoque no sería una cura, podría ser un tratamiento importante, señaló el equipo.
Más del 50 por ciento de los pacientes con cáncer colorrectal muere por metástasis, fundamentalmente en el hígado y en el pulmón", escribieron los científicos.
"Creemos que esto identifica a una clase novedosa de blanco candidato para desarrollar una vacuna contra los tumores que se originan y hacen metástasis desde la mucosa, como el cáncer colorrectal", indicó Waldman en un comunicado.
El enfoque funcionaría también en los cánceres de cabeza y cuello, pulmón, pecho, vagina y vejiga, los cuales comienzan en mucosas, agregaron los especialistas.