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26 de junio de 2008

TENDENCIAS

Claves para entender a la Comisión Ballenera Internacional

La CBI fue creada a principios de la década del '40 por los propios países balleneros con el fin promover la conservación de los cetáceos y así evitar su extinción definitiva.

Adriana Tapia y Agencias


25/06/2008 - 12:44

La Comisión Ballenera Internacional (CBI) fue creada por los mismos países cazadores de ballenas en 1946 con el fin de promover una conservación adecuada de las poblaciones de estos mamíferos y evitar su desaparición.

Debido a la sobreexplotación mundial que sufrió durante años este cetáceo, en 1986 los países miembros de la CBI (actualmente participan 80 países, entre ellos incluso los que no tienen costa como Suiza) acordaron protegerlos con una moratoria a la caza comercial en todos los mares y para todas las especies.

Sin embargo, esta moratoria incluía excepciones. La más importante y que causa controversia hasta nuestro días, es el artículo 8 donde se indica que los propios países miembros de la CBI pueden autoconcederse permiso para cazar ballenas con "fines científicos" y para algunos pueblos que viven en la región polar ártica, para los que su carne constituye una importante parte de su alimentación.

Con este resquicio, países como Japón, Noruega e Islandia siguieron cazando pero bajo un carácter científico, provocando con ello el rechazo de grupos ambientalistas y defensores de estos animales, quienes señalan que no se justifica el número de ballenas cazadas y que su carne es igualmente comercializada.

Respecto a este punto, el coordinador de la Campaña de Ballenas para Latinaomérica de Greenpeace Milko Schvartzmann, señala que este conflictivo artículo se creó en los inicios de la Comisión Ballenera Internacional, momento en el que los recursos científicos eran escasos y se basaban principalmente en abrir a estos cetáceos para poder dibujarlos y explorar las nuevas especies.

Sin embargo, en nuestros días eso no es necesario "pues se puede obtener toda la información que se requiera de una ballena mediante métodos no letales como muestras de ADN o acceder a animales que hayan muerto varados", señala.

EL CASO DE JAPÓN
Como muestra de que la caza con fines científicos del país nipón tiene motivos mas bien comerciales, el miembro de Greenpeace indica que Japón durante los años en que la caza de ballenas estaba legalizada, nunca capturó la cantidad de ballenas con fines científicos que caza ahora en un solo año.

Según los últimos datos recopilados por la organización ambientalista, Japón caza actualmente más de 1.400 ballenas de 3 diferentes especies, todo con el recurso de fines científicos.

Y aunque la CBI en su reunión anual le pide a Japón constantemente que detenga esta cacería, la agencia de pesca del Gobierno nipón sigue cazando, pues se puede autoconceder el permiso, de acuerdo a los estatutos creados a principios de los '40.

Desde el punto de vista del gobierno japonés, su país realiza capturas limitadas para estudiar los recursos marinos y el medio ambiente, e insisten en que presionarán "para una caza de ballenas sustentable y científicamente respaldada", según señaló el comisionado de Japón ante la CBI, Minoru Morimoto.

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