27 de mayo de 2008
Dos gemelas prematuras, que fueron separadas por error al salir de la incubadora que compartieron con otra sietemesina, se reencontraron 28 años después, luego que la dueña de un comercio en Las Palmas, España les advirtiera de su parecido.
Como consecuencia del intercambio, una de las gemelas fue a parar a otro hogar, cuya hija ocupó su lugar al lado de su hermana, informó el abogado que representa a una de las perjudicadas, Sebastián Socorro, quien reclama para su clienta cuatro millones y medio de dólares por los "enormes" daños morales causados.
Socorro explicó además, que las otras dos hermanas no biológicas y la madre natural de las gemelas han decidido recurrir también ante la Justicia por el perjuicio causado.
El fortuito reencuentro se produjo a finales de 2001, al presentarse una de las gemelas en un comercio de Las Palmas.
Al ser saludada por la dueña, quien conocía a la otra gemela, ésta le contestó que la estaba confundiendo con otra persona, explicó el abogado.
La señora se lo contó a una amiga común y ambas favorecieron el encuentro de las dos hermanas biológicas, en el que se sorprendieron por su asombroso parecido.
A raíz de la cita, comenzaron a indagar sobre su pasado y descubrieron que ambas nacieron en 1973 en el antiguo Hospital del Pino, donde un error cambió por completo sus vidas y la de la otra prematura, según sostiene el abogado
Las gemelas sólo pudieron compartir como hermanas los 15 primeros días de su vida en el hospital, señaló el abogado, que presentó un recurso ante la Justicia, pendiente de sentencia.
Después de que en 2004 se sometieron a las pruebas de ADN que demostraron su parentesco, Socorro reclamó al Servicio de Salud del archipiélago canario (SCS) los daños causados por el "terrible" error cometido, pero éste "dio la espalda al problema".
Por silencio administrativo, decidió recurrir y el SCS en su contestación sólo admitió una indemnización para las gemelas de unos 1.100 dólares, en caso de que la sentencia les sea favorable, cantidades que Socorro considera "ridículas".
Desde el Servicio Canario de Salud no se quiere hacer manifestaciones al respecto hasta que se produzca la sentencia, indicaron fuentes del gabinete de prensa.