13 de noviembre de 2008
Los temores laborales pesan y los consumidores dudan si el Gobierno pueda protegerlos de la crisis financiera, según un sondeo gubernamental.
La confianza del consumidor japonés alcanzó en octubre un mínimo histórico, mostró un sondeo gubernamental, ya que los temores laborales pesan y los consumidores dudan si el Gobierno pueda protegerlos de la crisis financiera.
La caída de la confianza es otra señal que indica que las turbulencias de los mercados mundiales se esta esparciendo rápidamente, con las economías de Japón y otras naciones en desarrollo dirigiéndose hacia una recesión, lo que insta a los bancos centrales a recortar sus tasas de interés.
Las exportaciones japonesas, un motor clave de la segunda economía del mundo, cayeron en los 20 primeros días de octubre cuando se arraigaron un yen mas fuerte y la desaceleración económica global, lo que hizo a las compañías vacilar en cuanto a aumentar los salarios, para desgracia de los hogares.
"Las recientes caídas en los precios de la gasolina mejorarían el poder adquisitivo de los consumidores, ayudando a aliviar la carga en los hogares en el corto plazo", dijo Takeshi Minami, economista en jefe del Instituto de Investigación Norinchukin.
"Pero mirando hacia adelante, se estima que la inminente ansiedad sobre la seguridad laboral y los salarios pesarán fuertemente sobre el gasto del consumidor", agregó.
Un índice que mide la confianza de las familias japonesas, que incluye la opinión de las personas sobre los ingresos y los empleos, cayó a 29,4 en octubre de un 31,4 en septiembre, registrando el nivel más bajo desde que comenzó el sondeo en 1982.
Esa es una mala señal para el consumo personal, que representa un 55% de una economía que está al borde de la recesión.
Japón no está solo. El Fondo Monetario Internacional estima que las economías desarrolladas se contraerán en el 2009 por primera vez en medio siglo, debido al daño de la crisis mundial.
Los temores de una recesión mundial y el nerviosismo sobre cuánto podrá hacer la cumbre de este fin de semana de las principales economías para aliviar el sufrimiento que pesa sobre los precios de las acciones, arrastraron un 1,3% a la baja al índice Nikkei de Tokio el miércoles.
La economía de Japón se contrajo a su ritmo más rápido en siente años en el período abril-junio y algunos analistas consideran que se pudo haber contraído más en el siguiente trimestre, obedeciendo a la mas común definición de una recesión.
El pronóstico medio en un sondeo de Reuters del Producto Interno Bruto para el período julio-septiembre, que será dado a conocer el lunes, es de un incremento del 0,1%.
Para ayudar a aliviar el sufrimiento de una recesión, el Gobierno de Japón ha adoptado un paquete de estímulo que un gasto fiscal de alrededor de 5 billones de yenes (US$51.000 millones) pero eso no ha hecho mucho para aliviar al nerviosismo de los mercados sobre el panorama de la nación.
El Banco de Japón, que había optado por no realizar un recorte coordinado en las tasas de interés, se unió a la tendencia global el mes pasado, al rebajar sus tasas clave a 0,30 de un 0,50%.